A lo largo de la historia los egipcios predicaban sobre el valor y las propiedades del ajo, los atletas olímpicos de Grecia lo masticaban antes de competir y, en años más evolucionados, se decía que el ajo ayudaba a mantener lejos a los vampiros. Los ajos tienen propiedades que favorecen el buen funcionamiento del corazón y junto con los cítricos ayuda a protegerse contra los resfriados y procesos infecciosos de origen respiratorio.
El ajo representa un ingrediente fundamental en muchas de las recetas. Según una vieja leyenda "cuando Satanás salió del Jardín de Edén después de la tentación, un ajo salió de la tierra donde puso su pie izquierdo y una cebolla donde puso su pie derecho." Para aprovechar las propiedades de los ajos hay que comerlos crudos. Hay un refrán que dice "ajo cocido, ajo perdido".
El ajo es un diurético, expectorante y estimulante. Se ha utilizado a lo largo de la historia como un antiséptico.
Hace muchos años se utilizaban como tratamiento para la lepra. También fue un ingrediente en los remedios artesanales que se aplicaban durante la plaga en Europa.
El ajo es un remedio natural que se utiliza para el asma, la tos, dificultades respiratorias, bronquitis, tuberculosis etc. Al parecer hay constatados resultados para combatir reumas.
Recientemente se señala que el ajo ayuda a reducir los riesgos de contraer cáncer por sus contenidos antioxidantes como la allicina, la quercitina.
Incrementa las defensas del organismo, mejorando nuestra respuesta ante virus y bacterias, es antiinflamatorio, anticoagulante, vasodilatador y depurador. Un antibiótico natural de primera línea.
Los ajos que normalmente consumimos son secos, se puede comprar durante todo el año.
Los ajos tiernos se encuentran en el mercado en los meses de primavera, y tienen un aroma y sabor mucho más sutil, lo que le hace ser muy apropiado para ensaladas, cocinar a la plancha o para revueltos y salteados.
Los ajos son un ingrediente principal de muchos platos de la cocina mediterránea.
Aquí hay recetas tradicionales en las que es un ingrediente fundamental.
Generalmente el ajo conlleva una digestión pesada, aparte de otros problemas de aliento. Esto problemas se pueden solucionar en parte quitando la semilla central. Cortando los ajos en dos mitades a lo largo, extraer la semilla con la punta de un cuchillo. El perejil es un aliado para quitar o la menos rebajar elolor a ajo. Cortarlo en trozos muy finos (extremadamente finos) también ayuda.
Uno de los remedios más comunes en homeopatía es Thuja. Es el sycotico principal de las Materias Médicas, el que remueve, define y aclara el cuadro de una personalidad sycotica, hablando de miasmas homeopáticos, está claro.
Nuestra sociedad a toda velocidad es muy sycotica y nos encontramos en la consulta muy a menudo con personalidades absolutamente adaptadas, absorbidas por este ritmo agitado, excitado, laberíntico, sin ningún stop de por medio, sin tiempo de que la naturaleza del individuo proceda a la resolución que le surge en sus múltiples problemas y se tiende a suprimir el síntoma y la emoción para que callado nos deje en paz y podamos funcionar.
Thuja es el mismo laberinto mental que no puede parar, sorprendiéndose la misma persona que la mente le va sola.
Thuja es remedio de verrugas y muchos homeópatas lo usan sólo para eso, pero tiene un precioso elenco que hace fascinante su uso.
Thuja tiene su origen en la supresión. Las supresiones princeps que capitanea Thuja son las que tienen referencia con piel, afecciones venéreas, patologías supurativas y las exonerativas.
La personalidad que encaja con Thuja es la de una persona más bien friolera, muy sensible a la humedad y la transpiración la tiene en zonas descubiertas de su cuerpo y otras más características
Todos los trastornos que tienen que ver con las vacunas se pueden resolver muy bien con Thuja, aunque no debemos olvidar para valorar otros remedios como Silícea y Sulphur. Lo que nos pedirá una toma del caso.
Thuja hace de todo un secreto aunque no haga ninguna falta. Es una persona difícil de conocer y tratar. Muchas veces veremos en Thuja una personalidad desconfiada y nos puede sorprender en la consulta por alguna reacción hostil. Su sentimiento de minusvalía es el que ocasiona todo, tiene además un sentimiento de culpa profundamente instaurado junto con una sensación de ser desagradable. Hará lo imposible para ser aceptado por el mundo, inclusive si tiene que pasar por un quirófano para mejorar su apariencia que puede llegar a tenerla bastante descuidada.
A su vez, este desagrado lo genera al exterior, es una persona que realmente no resulta grata. Como dice George Vithoulkas es un paciente desconfiado que genera desconfianza y no es que sea capaz de hacer grandes estropicios con su conducta ni es transgresor, es la latencia de tanta supresión física y emocional que busca una válvula de escape al exterior y puede llegar a arrasar, aunque no tanto como otros remedios más virulentos.
Puede generar con el tiempo depresión crónica. Muchas veces, encontramos detrás una historia remota, quizás en la infancia o adolescencia, de abusos, descalificaciones o violencia de cualquier tipo y de manera extrema contra su persona que lo arrastra sin haberlo expresado.
Se siente abandonado por su madre, con una sensación de desamparo profunda y como Lycopodium comparte que esta complicación la vaya arrastrando a lo largo de su vida de manera que le impide fluir en su vida en las instancias simples hasta las másamplias.
Es obsesivo, como lo es Syphillinum. Aunque Thuja puede desembocar en alucinaciones que le causan serios conflictos con mucho desgaste de tipo intelectual que no puede contener de ninguna manera. Puede llegar a creer que alguien le observa, le sigue, que está poseído y que es frágil como el cristal.
Gran temor a la muerte con gran aversión a la compañía.
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(Dedico este artículo a Mirella, recordando nuestras maravillosas charlas ¡que por muchos años!. Gracias por estar, por Ser y por tener esta inmensidad)
Un día cualquiera aparece un maestro, un libro, un amigo o un pensamiento que cambia el curso de nuestras arraigadas creencias. Dentro de ese viraje personal, lo que hemos hecho con nuestros hijos ya no nos gusta. Hoy no haríamos lo mismo. Nosotros hemos cambiado. Pero lo que no podemos cambiar es el pasado.
Pues bien, llegó el momento de reconocer que ya no nos cabe en nuestro ser interior una modalidad antigua, basada en el prejuicio o el miedo. Tal vez hemos sido demasiado exigentes con nuestros niños, creyendo que hacíamos lo correcto pero alejados de nuestros sentimientos amorosos. Quizás los hemos maltratado sutilmente. Les hemos mentido y hoy son poco confiados. Hemos menospreciado sus sentimientos. Hemos exigido obediencia y nos han respondido con rebeldía. Hemos hecho oídos sordos a sus reclamos y ahora ellos no nos escuchan a nosotros.
Han pasado los años y querríamos rebobinar la vida como una película para hacer las cosas de otro modo. Pues bien, hay algo que sí es posible hacer hoy: darnos cuenta. Luego, hablar sobre ello con nuestros hijos. Incluso si tienen dos años. O cinco. O catorce. O veintiséis. O cuarenta. O sesenta años. Poco importa. Nunca es tarde. Siempre es el momento adecuado cuando humildemente generamos un acercamiento afectivo para hablar de algún descubrimiento personal, de un anhelo, de un deseo o de nuevas intenciones. Para un niño pequeño es alentador escuchar a su madre o a su padre pedirle disculpas, comprometiéndose a ofrecer mayor cuidado y atención. Para un adolescente, es una extraordinaria oportunidad, hablar con alguno de sus padres en una intimidad respetuosa nunca antes establecida entre ellos. Para un hijo o hija adultos, es una puerta abierta para formularse preguntas personales. Para un hijo maduro, es tiempo de confort y de profunda comprensión de los ciclos vitales.
Cualquier instante puede ser la ocasión perfecta para compartir el cambio que uno ha decidido asumir. No hay lección más virtuosa que compartir con los hijos el “darse cuenta” y la intención, la firme intención de devenir cada día mejores personas. Definitivamente, para un hijo es extraordinario encontrarse con la sencilla y blanda humanidad de los padres que buscan su destino, cada día.
La menopausia no quiere decir que el paso que hace la mujer a la tercera edad. Pensar que es así es una absoluta barbaridad porque tercera edad significa vejez. Tampoco se trata de un cambio de prioridades, ni es una enfermedad ni un golpe que da la naturaleza.
La menopausia marca un paso, un tránsito en el periodo de la vida de la mujer que pasa de ser fecunda a no serlo y la franja de edad en la que sucede puede oscilar de los 45 a los 55 años o más allá de ellos. Todos estamos de acuerdo que una mujer a esta edad es adulta y con mucha vitalidad. En este periodo, los ovarios suspenden de manera muy gradual su producción y el equilibrio hormonal entra en cambios importantes, este tránsito suele durar aproximadamente unos 5 años. El cuerpo, la psique, la emoción, el alma necesitan adaptarse a estos cambios y no deben vivirse de manera traumática.
Se desarrolla según la mujer, dependiendo del tipo de vida que haya llevado antes, el cuerpo rinde cuentas a causa de la mala alimentación, falta de ejercicio, agentes tóxicos o al exceso de estrés en el que lo hemos sometido. Viene traducido a través del aparato locomotor, todo lo que es estructura ósea, articular, muscular y además, por el cardiovascular, básicamente. Podríamos decir que son dos puntales a tener en cuenta y controlar en esta etapa.
Podemos mejorar ostensiblemente la calidad de vida, si entendemos que esta etapa en la que los hijos son mayores, la vida más o menos estabilizada, es una oportunidad para cuidarnos un poco más, pero no a nivel de medicalización sino con paseos, ejercicio físico moderado, alimentación equilibrada, aporte de vitaminas y minerales adecudados a cada mujer y otras pautas muy agradables a incorporar… En el fondo es lo que deberíamos haber hecho mucho antes para empalmar con esta etapa, pero son muchas las mujeres que despiertan a puertas de la menopausia o de lleno en ella.
Uno de los problemas que puede empezar a aparecer es la osteoporosis, aunque existe una cierta predisposición ósea a partir de ese momento, puede evitarse perfectamente con acitividad física suficiente, aportación de calcio de calidad que puede derivarse de preparados donde el origen está en la ortiga, concha caliza de ostra, fosfato de calcio, coral, con aporte de magnesio, boro, zinc, vitamina D que estimula la absorción del calcio a nivel de intestino y E que es un antioxidante imprescindible.
Deberá primar los alimentos de cultivo biológico o de huerta que aseguran una buena absorción de minerales, oligoelementos y vitaminas sin el entorpecimiento de los pesticidas y conservantes que lo impiden.
Así, como alimentos integrales para prevenir el estreñimiento y asegurar los nutrientes que no contienen los refinados y controlar el sobrepeso que es el enemigo más potente de nuestra estructura.
Al margen de la osteoporosis que puede dar o no la cara a partir de cierta edad, los síntomas de la menopausia son principalmente de naturaleza psíquica y cultural. No significa que los estemos inventando, singnifica que la variabilidad de las hormonas es molesta y los síntomas que aparecen están reforzados, potenciados por un consenso muy generalizado basado en el rechazo y la angustia, además todo ellos argumentado y muy medicalizado.
La medicina tiene la obligación de ayudar a la mujer a superar esta fase de manera cómoda y fácil, pero nunca reprimiendo con medidas radicales con más aportes hormonales de tipo sintético.
La homeopatía y la fitoterapia utilizan ambas remedios muy simples pero, a su vez, muy eficaces que tienen un efecto regulador sobre el equilibrio hormonal y calman las molestias, que se las debería llamar así y no síntomas de la menopausia.
Los sofocos, sudoración abundante, repentina, escalofríos son desagradables, inoportunos y siempre llegan en el peor momento, responsables muchas veces de noches de insomnio con palpitaciones. Este cuadro vegetativo reacciona muy bien con remedios homeopáticos como Lachesis o Sanguinaria o con Sepia, dependiendo de la estructura de la mujer.
Las palpitaciones y el sentimiento de opresión se acompañan, a menudo, de nerviosismo, sensación de asfixia, ansiedad, otras veces, los dolores de cabeza de carácter migrañoso que podemos tratar con los mismos remedios mencionados o con Cimicífuga o la propia Ignatia, entre otros...
La vitamina E también nos ayudará con las sudoraciones y sofocaciones, en comprimidos o germen de trigo, tisanas o tintura de Salvia (Salvia officinalis) y mucho ejercicio al aire libre, mínimo de 30 minutos diarios.
La propia incertidumbre que puede vivir la mujer al entrar en esta etapa la puede hacer entrar en un mundo de dudas en la que se replantea su sexualidad, su vida emocional, hace balance de su vida y la homeopatía puede acompañar de manera brillante todo este proceso de manera resolutiva.
Recobrar el equilibrio en una etapa de inestabilidad debe ser siempre el objetivo y las medidas higiénicas siempre deben acompañar: masajes que movilizan y reequilibran, baños, hidroterapia que relaja, estimula, ayuda en los cambios, el propio ejercicio, la terapia humoral, acupuntura, la dieta disociada funciona, generalmente, muy bien en este proceso, así como la propia homeopatía, los distintos remedios florales (Bach, Bush, Orquídeas, Flores de Perelandra…) que de manera puntual y sutil ayudan a relativizar y normalizar momentos molestos.
Y sólo me falta contaros lo de siempre y que cada uno es uno, merecemos una atención única y exclusiva. No podemos protocolarizar ninguna situación ni momento en el que estamos, si nos asumimos en patrones, nos podemos equivocar mucho. Mi consejo es que llegado el momento, uno se deje aconsejar, además de resultar más llevadero el proceso, nos sentiremos apoyados a niveles mucho más importantes que el puramente fisiológico y orgánico, llegando a entender que la menopausia puede suponer una etapa de liberación.
(Dedico este artículo a toda mujer que se da una oportunidad de vida en esta nueva etapa)
Cerremos los ojos y recordemos lo más hermoso que nos han dicho nuestros padres: Princesa…rey de la casa…mi vida…eres un encanto…cariño…mi corazón…mi amor…mi cielo…qué guapo…qué listo…
¿Estamos sonriendo?
Tal vez algunos de nosotros no logremos traer estos recuerdos, y en su lugar aparezcan sin permiso otros: qué tonto eres…pues sólo sabes mentir…que si sigues así se lo diré a tu padre…eres malo…no te quiero… ¿acaso no comprendes?... ¿eres sordo?...distraída como su madre…
¿Estamos compungidos?
Lo que nuestros padres -o quienes se ocuparon de criarnos- hayan dicho, se ha constituido necesariamente en lo más sólido de nuestra identidad. Porque somos los adultos quienes nombramos cómo son las cosas. Por eso lo que decimos, es.
El niño pequeño no pone en duda lo que escucha de los mayores. Puede ser doloroso o gratificante, pero en todos los casos, la interpretación de los adultos es absolutamente certera para el niño que aprende a traducir al mundo a través del cristal de los mayores.
En este sentido, la intención con la que hablamos con los niños es importante. Si los amamos de verdad, seguramente nuestras palabras estarán cargadas de sentimientos cariñosos y suaves. Pero si estamos llenos de resentimiento, destilaremos odio aún cuando los niños no tengan nada que ver.
Es verdad que hay situaciones donde el niño se equivoca o hace algo inadecuado. Pues bien. Una cosa es conversar sobre eso que “hizo” mal, y otra cosa es que ese acto lo convierta en alguien que “es” malo. Sólo nuestro rencor puede confundir entre lo uno y lo otro. Si el niño, de tanto escuchar a sus padres diciendo lo mismo, se convence de que es malo, quedará atrapado por ese circuito donde “es” en la medida que es malo, y para ser malo, tiene que seguir haciendo todo lo que haga enfadar a sus padres. En ese punto, ha perdido toda esperanza de ser amado sin condiciones.
Para el niño “eternamente malo a ojos de sus padres”, siempre aparecerá otro individuo que actuará el personaje opuesto: “el eternamente bueno”. A veces es alguien tan cercano como el propio hermano o hermana, u otra persona muy próxima a la familia. Allí, en ese personaje, -no importa qué es lo que haga- recaerá toda la admiración y será nombrado por los padres como alguien “bueno, inteligente y listo”. Esta es la prueba fehaciente de que no se trata de lo que cada uno es o hace, sino de la necesidad de los adultos de proyectar polarizadamente, nuestros lados aceptados y nuestros lados vergonzosos en otros individuos, para no hacernos cargo de quienes somos. Y también para dividir la vida en un costado bien negro y en otro bien blanco, de modo de tener cierta sensación de claridad. Que por supuesto no es tal.
Parece que los adultos necesitamos mostrar todo lo que los niños hacen mal, cuán ineptos o torpes son, para sentirnos un poquito más inteligentes. Es una paradoja, porque al actuar de esta forma, es obvio que somos increíblemente estúpidos.
Sin embargo las cosas son más sencillas de lo que parecen. Decirles a los niños que son hermosos, amados, bienvenidos, adorados, generosos, nobles, bellos, que son la luz de nuestros ojos y la alegría de nuestro corazón; genera hijos aún más agradables, sanos, felices y bien dispuestos. Y no hay nada más placentero que convivir con niños alegres, seguros y llenos de amor. No hay ningún motivo para no prodigarles palabras repletas de colores y sueños, salvo que estemos inundados de rabia y rencor. Es posible que las palabras bonitas no aparezcan en nuestro vocabulario, porque jamás las hemos recibido en nuestra infancia. En ese caso, nos toca aprenderlas con tenacidad y voluntad. Si hacemos ese trabajo ahora, nuestros hijos -al devenir padres- no tendrán que aprender esta lección. Porque surgirán de sus entrañas con total naturalidad, las palabras más bellas y las frases más gratificantes hacia sus hijos. Y esas cadenas de palabras amorosas se perpetuarán por generaciones y generaciones, sin que nuestros nietos y bisnietos reparen en ellas, porque harán parte de su genuina manera de ser.
Parece que nuestra generación es bisagra en la evolución de la sociedad occidental. A las mujeres nos toca aprender a trabajar y lidiar con el dinero. A ser autónomas. Nos toca aprender sobre nuestra sexualidad. A re aprender a ser madres con parámetros diferentes de los de nuestras madres y abuelas. Y nos toca aprender a amar. Por eso es posible que sintamos que es un enorme desafío y además es mucho trabajo, esto de criar a los niños de un modo diferente a como hemos sido criadas. Es verdad. Es mucho trabajo. Pero se lo estamos ahorrando a nuestra descendencia. Pensemos que es una inversión a futuro con riesgo cero. De ahora en más… ¡sólo palabras de amor para nuestros hijos! Gritemos al viento que los amamos hasta el cielo. Y más alto aún. Y más y más.
Cannabis Indica, son personas que han consumido cannabis o lo han hecho sus progenitores antes de su concepción. No han aterrizado del todo en la tierra, están pero no acaban de estar instalados, tienen gran habilidad para captar cosas de otros planos o dimensiones. Pueden tener visiones que no siempre se cumplen y vienen alimentadas por el uso del cannabis. Usan superlativos cuando hablan y tienden a idealizar a las personas. Son sensibles a las críticas y tienen una valoración bastante pobre de sí mismos. Tiene explosiones de risa y de llanto. Aplican una lógica que tiene su sentido común, pero tiene una elaboración muy compleja tratándose de situaciones muy sencillas.
Otro medicamento que puede instalarse en una alegría y felicidad sin motivo es Hyosciamus, tiene intenso nerviosismo por lo desconocido. ¡Es un desvergonzado! El medicamento le dará un punto de prudencia a sus exhibiciones que siempre tienen tema contenido sexual. Puede llegar a ser incómodamente franco, escandalizando a más de uno rompiendo todo tabú. Les encanta ser impactantes. Entre muchas otras cosas importantes que podemos contar del medicamento, su paranoia le puede llevar a un estado de euforia que no corresponde con la realidad.
Lachesis que es un excelente relaciones públicas, aunque sólo queramos ver la parte negra de Lachesis, se le conoce por sus celos y por su manera de salirse con la suya, sus ganas imparables de comunicarse. Lachesis viene de la restricción, puede que su precedente sea una gran decepción o duelo que le lleva a prometerse que nunca más será víctima en su vida, no sufrirá. Si reconoce su sentimiento de inferioridad, se siente perdido, entonces se crea una realidad en la que se instala y vive hasta que la toma del medicamento lo matiza o la vida misma le da a entender que no es por ahí por donde hay que ir.
Otros medicamentos que se instalan en una felicidad artificial son:
Natrum Muriaticum, Sulphur, el mismo Lachesis… que les puede dar por escribir y cantar poesías o canciones, incorporándose en el sentir más absoluto de lo que hacen, transmutando a través de una auténtica catarsis todo lo que les ocurre.
Caen en el Idealismo: Causticum, Ignatia de manera más visceral y más agudo que Causticum. Platina que es tan divina que no tolera lo vulgar, entre otros medicamentos…
Anacardium puede estallar en risa en asuntos serios, donde la severidad es la lógica y Natrum Muriaticum puede hacer lo mismo, pero con un punto de ironía, mirando a los demás por encima del hombro.
Los ataques de risa de Cannabis, Anacardium, Hyosciamus, Natrum Muriaticum, Platina, Stramonium, Tarentula... son espectaculares, motivando a cada uno de ellos razones distintas.
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(Dedico este artículo a Tete y Sandra con todo mi cariño, desde una felicidad absolutamente real, por nuestras pequeñas conversaciones intensas, por nuestras juergas y bromas como niños ya creciditos y por tantas risas que hemos compartido y vendrán)
El Aceite de Jojoba puro en verdad es una maravilla porque sirve para hidratar y nutrir cualquier tipo de piel sea del tipo que sea, reequilibrándola.
Sí, sí, ¿Parece mentira verdad? un aceite se supone que es graso y que a las pieles grasas les va a ir fatal, la jojoba no da grasa. La piel lo absorbe y con poca cantidad es suficiente. En realidad no es aceite aunque lo parezca, es una cera líquida que se nota al tacto si te entretienes comparándolo con otro aceite.
El aceite puro de jojoba hidrata las pieles más secas y regula la grasa en las pieles grasas.
Yo lo entiendo como un regulador externo de la grasa.
El aceite de jojoba se obtiene por la presión en frío de las semillas de un arbusto del desierto denominado Buxus chinensis. Este era utilizado por los indios americanos como alimento y medicina. Es de color dorado por eso se le denomina oro líquido vegetal, se le atribuye un altísimo valor a nivel de propiedades para la belleza.
El aceite puro de jojoba está formado en un 96% por ceramida.
Las ceramidas son sustancias que recubren las células de la epidermis regulando su hidratación. Las ceramidas del aceite de jojoba son muy similares a las de la propia piel . Por ser un producto regulador del pH, se puede utilizar en cualquier tipo de piel porque actúa allí donde se necesita, si la piel está seca la hidrata y si hay un exceso de grasa la absorbe cerrando los poros, dejándolo limpios. El resultado, una piel aterciopelada que ninguna crema conseguirá.
En su composición también encontramos vitamina E, la cual elimina los radicales libres que son responsables del envejecimiento prematuro. Es perfecto para cualquier momento del año.
Otro de sus componentes es el ácido linoléico, actúa regenerando las células de la piel.
El aceite de jojoba tiene la capacidad de disolver el sebum, una especie de cera que se deposita en los folículos pilosos y que es causante de la caspa y la seborrea del cabello. En ese sentido, el aceite de jojoba penetra y disuelve los depósitos siendo importante para la regulación de la secreción sebácea excesiva de la piel y del cabello.
Suelo recomendar, a parte del tratamiento interno que es imprescindible, para las personas que tienen problemas de piel o cuero cabelludo, mascarillas de aceite de jojoba y la añadidura del aceite en el mismo champú habitual y jabon o geles.
Anotaré alguna de sus aplicaciones...
Hidratante facial. Se aplica por las noches. Primero limpiamos el cutis y luego aplicamos el aceite de jojoba. Mantiene la piel hidratada durante toda la noche.
Contorno de ojos. Aplicado en el contorno lo hidrata y suaviza. Además disminuye poco a poco los antiestéticos milliums, que son esos pequeñísimos puntitos blancos de grasa que se forman en esa zona.
En el embarazo. El uso del aceite de jojoba aumenta la elasticidad de la piel y previene la flacidez y las estrías tan comunes durante la gestación. Hay que aplicarlo varias veces al día. Insisto que con poco hay suficiente.
Pieles grasas. Su uso en personas con pieles grasas y problemas de espinillas es muy adecuado ya que emulsiona el sebum y lo elimina. En los tratamientos contra el acné es preferible, previamente, hacer lavados con bicarbonato sódico y añadirle unas gotas de aceite esencial de árbol de té o tomillo en casos severos, aunque generalmente se puede prescindir.
En los baños. Añadir al agua de la bañera dos cucharadas de aceite de jojoba. Amortigua los efectos de desecación del agua de grifo.
Acondicionador de piel seca. Para los cutis secos el aceite de jojoba desempeña un factor importante al dejar la piel suave, humedecida y con su brillo natural.
Brillo y volumen del cabello. Añadir al champú que utilices unas gotas de aceite dejando que actúe 3 minutos antes de aclararse el cabello. Lo deja brillante, menos encrespado y los rizos más definidos.
Cabellos castigados y quebradizos. Untarse todo el cabello con aceite de jojoba y cubrirse con una toalla. Cuanto más horas lo dejemos actuar mejores serán los resultados. Despues aclarar abundantemente y lavar el cabello.
Tintes de pelo y decolorantes. Unas gotas de este aceite mezcladas con el tinte o el decolorante evitan que este produzca picores o escozor. Además el cabello os quedará mucho mas bonito.
Loción para después del afeitado: agua y aceite de jojoba a partes iguales. Aplicar sobre la cara. Elimina el enrojecimiento y deja la piel suave.
Desmaquillante. Poner en un algodón unas gotas de aceite de jojoba. Elimina los restos de suciedad y nutre la piel.
Lavado facial. Poner un par de gotas en la mano mezclada con el jabón que utilicemos. Lavamos la cara y aclaramos. La cara queda suave y no está reseca.
Aceites de masajes. Es muy indicado en las elaboraciones de aceites de masaje especialmente para las manos y los pies. Elimina las durezas.
Cada piel es un mundo, tú más que nadie la conoces, sabes cuando necesita hidratación y cuando no, por lo tanto ponte el aceite cuando la piel te lo pida, cuando la tengas seca o grasa.
El mejor aceite es el 100% puro de 1ª presión en frio.
Se vende en herbolarios y farmacias, parafarmacias. Es un poco más caro que otros, pero con el uso que le vas a dar, merece la pena.
Frente al agobio, la confusión y el cansancio que padecemos cuando tenemos hijos pequeños, las mujeres quisiéramos tener a mano una serie de “obligaciones” para endilgar al varón a quien percibimos más libre y autónomo y con una vida que no ha cambiado tan drásticamente como la nuestra. Somos las mujeres quienes necesitamos creer que un “buen padre” se ocupa de tal y cual manera de los hijos que tenemos en común. Pero cuando esto no ocurre, nos abruma el rencor y la desilusión.
Los “roles” que cada uno asume son hechos culturales. O personajes que repartimos entre todos para que una escena pueda ser representada. De modo que, cuando un niño “entra en escena” (o nace), se nos desacomodan todos los roles que teníamos asignados. Las mujeres nos encontramos en lugares que no habíamos dispuesto para nosotras mismas, nos sentimos afuera del mundo, solas, exageradamente demandadas, desgarradas entre permanecer en los lugares donde habíamos forjado nuestra identidad, o pendientes de las necesidades del niño pequeño. Frente a este panorama, observamos al varón que no está ni desgarrado, ni peleado entre nuevas y viejas identidades, ni malherido, ni agotado. Por lo tanto, nos resulta evidente que tendría que asumir parte de las tareas que por carácter transitivo de género, hemos asumido las que hemos devenido madres. Y ahí se ponen de manifiesto los desacuerdos ocultos de la pareja.
Pues bien. Sobre todo esto vale la pena conversar. Porque la presencia de un niño nos obliga a pensar cómo vivimos, qué esperamos unos de otros, qué organización familiar estamos dispuestos a construir y cuánta generosidad tenemos disponible. Por otra parte, los “roles” que asumamos, serán funcionales de acuerdo a si los hemos “planeado” juntos o no. Por ejemplo, si asumimos que la madre se hará cargo emocionalmente del niño, necesitará que “alguien” se haga cargo emocionalmente de ella. Y el varón que tiene al lado posiblemente sea el mejor postulante para ese ”rol”. En ese caso, no importa qué es lo que hace en función de su paternidad, no importa si baña al niño o si se despierta por las noches para calmarlo. Porque “es” padre en la medida en que sostiene emocionalmente a la madre para que ésta tenga fuerzas afectivas suficientes para acunar al niño. En cambio, si la madre no tiene disponibilidad emocional para el niño, o no tiene posibilidades de permanecer a su lado porque la economía familiar depende de ella; posiblemente haya un varón más “cariñoso” y en apariencia “buen padre” que se ocupa del hijo. Sin embargo, de un modo poco visible está obligando a su mujer a abandonar su despliegue maternante y desviando su preocupación hacia la adquisición del alimento. En estos casos, el varón no posibilita ni facilita una permanencia suave y dedicada de la madre hacia su hijo. Y este no es un dato menor, aunque las mujeres modernas creamos que la igualdad de derechos se basa en que tanto las mujeres como los varones asumamos indistintamente la crianza de los niños; desde el punto de vista del niño, no es lo mismo recibir cuidados maternantes femeninos que cuidados paternantes masculinos. Y eso que ni siquiera estamos hablando de lactancia, hecho que requiere una permanencia y disponibilidad irremplazables por parte de la madre.
Lo ideal sería que los “roles” estén todos asignados para jugar el juego de la familia. La mayoría de las veces, esto no ocurre. Hay un rol que pocas veces asumimos, seamos mujeres o varones. Es el rol de quien se despoja de sus propias necesidades a favor de las necesidades básicas, impostergables, urgentes e irremplazables de los niños pequeños. Cuando desestimamos los tiempos lentos de los niños, la necesidad de contacto, de brazos, de presencia física y de escucha genuina; nadie asume su rol.
Hablar de lo que le toca hacer al padre o de lo que corresponde hacer a la madre nos coloca en la lucha interminable por quien logra resguardarse más a sí mismo. Es verdad que nos faltan jugadores para la escena familiar. En la mayoría de los casos nos hemos quedado sin familia extendida, sin barrio, sin aldea, sin mujeres experimentadas ni grupos de pares para hacernos cargo mancomunadamente de los niños pequeños. Estamos todos muy solos y exigidos. En ese sentido, los varones que desean ser “buenos padres” tampoco logran responder a las expectativas. Fallan. Están cansados. Reciben palabras de desprecio. Se sienten poco valiosos. Escasamente potentes. Y se supone que deberían hacer lo que no hacen, es decir, llegar temprano a casa, hacerse cargo del niño, calmarlo, jugar con él, ser paciente.
Pensar el rol del padre dentro de la familia moderna tiene que coincidir con un pensamiento más generalizado sobre cómo vivimos todos nosotros, cómo y dónde trabajamos, cómo circula el dinero, quién administra, cómo nos manejamos respecto al poder dentro de las relaciones, cómo circula el amor y el diálogo dentro de la pareja y sobre todo qué importancia le asignamos a la libertad y a la autonomía personales. Porque es importante tener en cuenta que si estamos apegados a la propia autonomía, el niño no logrará recibir lo que necesita. Y si recibe el tiempo y la dedicación, será en detrimento de la libertad de la madre. Y desde ese lugar de pérdida de libertad, las mujeres nos ponemos exigentes con los varones, queriendo definir claramente qué roles deberían asumir. Con lo cual, estamos todos enfadados unos con otros. Por eso, el tema no pasa por luchar para determinar quién pierde más libertad, asignando deberes a diestra y siniestra, sino por revisar qué capacidad de entrega tenemos unos y otros. La maternidad y la paternidad no se llevan bien con la autonomía y la libertad personal. Tenemos que estar dispuestos a perderlas, si nos interesa el confort de los niños pequeños. Y en este punto, es lo mismo ser varones o mujeres.
Tal vez sea tiempo de mirarnos honestamente y reconocer qué es lo que cada uno de nosotros está dispuesto a dar. Comprometernos a eso y no más. Aceptar nuestras limitaciones y darnos cuenta que nos complementamos. Que hay algo que el otro ofrece que uno mismo no sería capaz. Y que si no da “todo” lo que quisiéramos, no lo coloca en un lugar donde “no da nada” sino que “da algo diferente”. De ese modo pierden sentido todas las discusiones sobre los roles adecuados, lo que se debe o no se debe hacer frente a algo tan difícil como criar niños pequeños.
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Autora.- Laura Gutman http://www.lauragutman.com.ar
Cuando nos referimos a la rabia siempre pensamos que es un enfado subido de tono más allá de lo normal. Implica el odio y una parte de la persona donde se activan viejas memorias a modo de espejo de sus experiencias pasadas y junto con la mecha pertinente que en cierto modo recuerda alguno de los datos de estas viejas memorias, desencadena una faceta de nosotros mismos que si nos observamos, no conocíamos antes.
Nos transformamos de Jeckyl a Hyde y viceversa… ¿os suena familiar?
Este tipo de enfado que sale de manera desbocada y con fuerza de nuestro cuerpo como si fuera una explosión de nitroglicerina, tiene unas consecuencias en nuestro organismo que sometemos a un elevado grado de excitabilidad. El aparato cardiovascular se contrae y fluye la sangre a elevada velocidad por el torrente sanguíneo, además de la elevada presión producida por una hiperacción del corazón, el riñón descarga cortisol porque entiende que sometemos al organismo a un estrés por encima del que puede someterse. Esto provoca un cambio de comportamiento, disminución de defensas, pérdida de memoria, dolores de cabeza, falta de apetito o hambre desmesurada y lo que es peor, es el mejor oxidante para envejecer.
Lo que no se cuenta habitualmente es el desgaste nervioso que captura la situación, muchas veces es un gasto que no se recupera porque es un tóxico fuertísimo que va en contra de uno de los más importantes órganos que tiene el cuerpo que es el hígado.
¿Cómo manejarlo cuando se desencadena, cuando lo sentimos? Una vez elaborado tiene que salir de un modo u otro o revierte en el propio organismo. Sin emblargo, hay un ejercicio que podemos hacer por nuestra cuenta o de la mano de un terapeuta que es analizar el por qué de nuestras explosiones, qué resuena en nosotros y qué ocasiona nuestra pérdida de equilibrio.
Muy a pesar nuestro, descubriremos que tenemos parcelas de nosotros abandonadas y pendientes de trabajar, algunas que madurar, pero la buena noticia es que estamos muy capacitados para resolver, de manera que nuestras explosiones no serán nunca más lo que eran.
La rabia, esta irritabilidad desmesurada es la respuesta de una situación que entendemos desmesurada y ahí el análisis que debemos hacer con absoluta honestidad. Nos daremos cuenta que la situación en sí no es una situación desmesurada, sino que llevamos en nosotros mismos una acumulación y que el detonante podía haber sido cualquier otra situación y es como la lotería, toca a quien toca.
La homeopatía puede ayudar a canalizar estos estados de rabia, pero lo que mejor nos resultará si nos entretenemos a profundizar como vemos la vida, el por qué de nuestra tristeza tan arraigada que nos lleva a momentos de enfado tan fulminantes, a quienes consideramos culpables de nuestra historia y si realmente lo que resuena en nosotros es la rabia o quizás, una voz de ayuda para que alguien nos saque de donde estamos porque nos entendemos en la miseria.
Todos, en algun momento, hemos tenido este tipo de explosiones como un ‘basta ya’ profundo salido de las entrañas, pero cuando estas bombas son ante situaciones siempre repetidas: ante una decisión que pueda tener alguien cercano y no se ajuste a nuestros esquemas, ante personas que entienden la vida de una manera diferente a la nuestra, ante la contradicción de no conseguir lo que deseamos porque el otro se mueve por otros lares….
Cuando se da de manera reiterada alguna de estas circunstancias, nos debemos revisar porque hay algo en nosotros que pide un trabajo a fondo y éste será en beneficio nuestro y a posteriori, beneficio hacia los demás.
Esto es lo que os aconsejo para llegar un poco más allá de lo simple.
Es una planta que puede llegar a tener un gran tamaño, a dos metros de altura. Crece en sitios salvajes, bosques, terrenos secos.
Es de las más conocidas por su acción sobre el hígado. Se le llama hepatoprotectora porque además de drenar de forma equilibrada, lo interesante del cardo es su capacidad de protección y reparación de las células del hígado, los hepatocitos.
Lo que realmente interesa del cardo mariano es la silimarina y la silibina. Flavonoides que además de proteger y drenar el hígado, lo regeneran como un buen antioxidante fitoterápico. Estimulan la síntesis proteíca y la producción de bilis en la vesícula. Es la mejor planta para todo tipo de alteraciones en el hígado.
A su vez, la silimarina, actúa como bloqueante, antagonista frente a determinados agentes tóxicos para el hígado. Cambia la estructura celular externa de los hepatocitos impidiendo la entrada de los tóxicos, estimulando la actividad de la polimerasa, aumentando la síntesis proteíca, hace posible la regeneración celular y la producción de nuevas células hepáticas.
Además, la silimarina junto con la silibina que es otro componente básico en la planta por su acción terapéutica, tienen una acción antitumoral, además de su acción anticolesterémica y anticolestática.
Es adecuada para alteraciones de hígado, incluso en patologías declaradas, así como síntomas de complicación en la digestión, meteorismo, timpanismo, flatulencias… en el que como se podrá advertir tiene una incidencia clara el propio hígado. También en determinados dolores de cabeza que se presentan por una carga del propio hígado o por toxicidad.
Como todo producto drenante, el consumo de cardo mariano puede tener como acompañante una ligera acción laxante que pronto se estabilizará al desprenderse el organismo de los desechos que le sobran.
No se han encontrado contraindicaciones en embarazo ni en lactancia, aunque aconsejo que su uso sea determinado por manos profesionales, ya que pueden haber otros factores en la propia persona que en ese mismo momento no interese el uso de un drenaje y se deba hacer a posteriori.
Recomiendo el uso del cardo mariano en preparaciones concentradas, en comprimidos, aunque si las molestias no son muy importantes, unas gotas de tintura madre en una infusión relajante o junto con alchachofera, puede ayudar a restablecernos de manera fácil y rápida.
Todos sabemos quienes son los niños índigo y para quien no sepa, hay tanta información en la red que no le hace falta comprarse ningún libro. Igualmente pasa con los niños cristal. Son los nombres más maravillosos que se les pone a los niños cuando tienen una actitud distinta a los demás niños. Se entiende que son distintos a la pauta general, a la conocida como ‘’normal’’.
Muchas veces, estos niños, aunque pase desapercibido tienen una sensibilidad con el mundo sutil muy acentuada. Son niños que no tienen barreras, no hay cercanía ni lejanía y el contacto con la oscuridad colectiva los hace revolotear de manera que los hace parecer inadaptados, cuando en realidad, han venido para readaptarnos.
Personalmente, pienso que de un tiempo a esta parte, todos los niños son índigo y/o cristal. Estoy convencida que no depende de si sus papás hacen meditación o usan medicinas alternativas, simplemente, están y lo llevarán más o menos bien, si se les sabe entender. Ayudarán a evolucionar el mundo de manera aún más rápida de lo que conocemos y como nueva generación traerá avances espectaculares.
Los niños, por excelencia, son seres fusionales, nos reconectan con la esencia de la vida. Aunque nosotros estemos muy ocupados con la economía, el trabajo, los niños cuando entran en escena en nuestras vidas lo hacen para recordarnos que el ritmo de la vida es uno y al que nos hemos sometido es otro.
Teniendo en cuenta que cada hijo pone en tela de juicio los patrones y criterios de sus padres, tarde o temprano, nos lleva a la evolución que es justo lo contrario del anquilosamiento. Entonces, cuando una madre se queja al descubrir los razonamientos de su hijo, podríamos preguntarle qué tal lleva los cambios en la vida en general, qué tal vivió ella su infancia y adolescencia, qué tal lo llevaron sus mayores cuando ella cuestionaba y si llegó a gestionar todo de manera constructiva o congeló su proceso.
El hijo nos canta las verdades con una voz afinada de una soprano que a veces es estridente, molesta, insidiosa y aguda. Si en vez de negarnos, nos posicionáramos en un punto de replanteamiento y nos diéramos cuenta de sus matices, veríamos que nuestra soprano es aterciopelada, aguda, fina y que lo que nos cuenta, nos llega al alma.
Personalmente, nunca me han gustado las etiquetas, aunque entiendo que en la sociedad, muchas veces, nos tenemos que mover con ellas para podernos entender. Estos nombres tan hermosos y cada vez más sofisticados con los que catalogamos a los niños, no deja de ser un lastre para ellos. Cada niño es uno, ya basta de querer colectivizar todo. Cada niño viene con un mensaje específico para sus padres y su entorno, para ti que le recibes y juegas con él, para mí que quiero empatizar. Punto.
¿Crees que lo harás especial y más querido pensando que es un niño cristal? No, lo que harás es condicionar todas sus reacciones con una traducción estándar que puede estar muy lejos de su verdad.
Lo ideal es saberlo escuchar, confrontar. Entender que nuestro hijo o hija es excepcional no por ser índigo o cristal, simplemente por ser. No hay niños especiales y niños vulgares. Los niños son unos seres con unas capacidades intuitivas y de otros ámbitos que hemos perdido la pista, a cambio, enseñarles nosotros lo que necesitan para circular en el mundo.
Muchas veces los adultos queremos ver verdades que nos inventamos a raíz de una sociedad tan estructurada que nos volvemos completamente ciegos con los seres que más amamos.
Si escuchamos al niño que llevamos dentro, sabremos que lo que quiere es amor, no estar solo y sentirse protegido, jugar y que le ayudemos a desarrollarse.
Hay varios remedios homeopáticos que tratan la incontinencia urinaria. El secreto, a parte, de los matices que podamos ver, cuando, como se produce, es saber el trasfondo que hay en el niño.
Relataré alguno de los remedios homeopáticos con los que he tratado el problema.
Belladona es un niño que tiende a morder (hay otros remedios que contienen esta rúbrica). Tiene mucho miedo, concretamente de las máscaras, suele tener las pupilas dilatadas y tiende al delirio, a las ilusiones. Su incontinencia no tiene horario, puede darse tanto en mañana como tarde, noche…Belladona es un gran remedio de fiebre aguda, con congestión.
Lac Caninum está convencido que no merece nada. Lac caninum es la leche de perra. Como nos cuenta nuestro amigo y admirado Doctor Didier Grandgeorge la leche de perra proviene del abdomen, en cambio la leche de la mujer proviene del pecho. Si consideramos el flujo energético de la persona, cuanto más arriba del cuerpo más sublime, cuanto más abajo más denso, más terrenal. La persona que se encuentra en Lac Caninum cree que lo sublime no le toca, sin saber por qué se siente castrado hacia un ámbito en el cual muchos acceden. No hace nada porque no consigue concentrarse, nada tiene continuidad, asume su situación como algo irreversible. Le persiguen las serpientes en sueños, es un keynote del remedio. La incontinencia se presenta en la infancia y puede durar hasta bien entrada la adolescencia.
Uno de los remedios que me funcionó muy bien en uno de los casos que he tratado este tipo de problema es Pulsatilla. Pienso que, en general, los homeópata abusamos de Pulsatilla porque es normal que a ciertas etapas, el niño se sienta apegado, necesite y reclame a la mamá con fuerza y deseo, entonces, soy de la opinión que deberíamos dejar al niño y a la mamá en paz para que vivan su fusión con la máxima generosidad que sea posible. Si supone un problema, entonces, deberíamos ayudar a la mamá a resolver la situación.
La incontinencia de Pulsatilla es porque tiene miedo a perder la mamá, su sostén, su alimento en sus distintas vertientes, ya no sólo física, también emocional. Se agarra a un osito de peluche o a una muñeca, a su chupete. Necesita mucho del contacto físico, de las caricias y atenciones. Llama mucho la atención de forma caprichosa y se le calma rápido con poco.Uno de los casos que he llevado, su mamá le había quitado ya el chupete porque le contó que los Reyes Magos estarían contentos si él se lo regalaban y cuando iba a la guardería era un momento ideal para robar el chupete de sus compañeros de clase, cuando llegada a casa llevaba del orden de 3 chupetes en sus bolsillos.
Tenemos otros remedios igual de buenos que tratan la incontinencia, como la propia Silicea, Causticum, Sepia, Kreosotum… entre otros.
El secreto siempre consiste en detectar el hoy del niño, ver qué le entorna y cuál puede ser la razón. Lo que está claro es que la homeopatía no sólo nos ayudará a resolver la incontinencia, sino, además, entender qué hay detrás de ella y es un magnífico dato para poder entender mejor a nuestro hijo
Si estuviéramos en una isla desierta con nuestros niños, y contempláramos al bebé humano, con la misma celeridad con la que observamos a los animales, constataríamos que el control de esfínteres real se produce mucho más tardíamente de lo que nuestra sociedad occidental tiene ganas de esperar. Lamentablemente, en lugar de examinar cuidadosamente cómo suceden las cosas, elaboramos teorías que luego pretendemos imponer esperando que funcionen.
Hemos impuesto a los niños el control de esfínteres alrededor de los dos años de edad, con lo que este tema se ha convertido en todo un problema. Si observáramos sin prejuicios el proceso natural, estaríamos ante la evidencia de que los niños humanos la realizan después de los tres años, algunos después de los tres años y medio, o incluso después de los cuatro años. ¡Qué importa!
Sin embargo los adultos -sin pedir permiso a los niños- ¡Les sacamos los pañales mucho antes! Esto significa que les arrebatamos el sostén, la contención, la seguridad, el contacto, el olor, agregándoles la exigencia de una habilidad para la cual no están aún maduros. Que el niño nombre “pis” o caca” no significa que cuente con la madurez neurobiológica para controlar dicha función.
Sacar los pañales porque “llegó el verano”, decidir que ya tiene dos años y tiene que aprender, responde a la incomprensión de la especificidad del niño pequeño y de la evolución esperable de su crecimiento. Cabe preguntarnos porqué los adultos estamos tan ansiosos y preocupados por la adquisición de esta habilidad, que como otros aspectos en el desarrollo normal de los niños, llegará a su debido tiempo, es decir cuando el niño esté maduro.
Controlar esfínteres no se aprende por repetición, como leer y escribir. Se adquiere naturalmente cuando se está listo, como la marcha o el lenguaje verbal.
Ahora bien, si no estamos dispuestas a rendirnos ante la sabiduría del tiempo interno de cada niño, las mamás lucharemos contra los pis que se escapan, las bombachas y calzoncillos mojados, las sábanas y colchones al sol, los pantalones interminables para lavar, mientras acumulamos rencor, hastío y mal humor en la medida que creamos que nuestros hijos “deberían haber ya aprendido”. En cambio, si dejamos a los niños en paz, después de los tres años, o cerca de los cuatro años, (sin olvidar que cada niño es diferente) simplemente un día estará en condiciones de reconocer, retener, esperar, ir al baño, sin más trauma y sin más vueltas que lo que es: controlar con autonomía los esfínteres.
A mi consultorio llegaron durante años niños con problemas de enuresis de 5, 6, 7, 8 años e incluso de mayor edad. La mayoría de ellos, se hacen pis sólo de noche, mientras duermen. Invariablemente les han sacado los pañales alrededor de los dos años. Los casos de enuresis son muy frecuentes, pero habitualmente no nos enteramos porque de eso no se habla. Total quedan como secretos de familia. He comprobado que cuando las mamás aceptan mi sugerencia de volver a ponerles pañales (caras de horror), los niños los usan el mismo lapso de tiempo que hubiesen necesitado desde el momento en que se los sacaron hasta que hubiesen podido controlar esfínteres naturalmente. Como si recuperaran exactamente el mismo tiempo que les fue quitado. Y luego, sencillamente se acaba el “problema”. Hay padres que opinan que “es contradictorio volver a poner un pañal una vez que se tomó la decisión de sacarlo”. En realidad en la vida probamos, y damos marcha atrás si es necesario y saludable. Simplemente diremos: “creí que estabas listo para controlar los esfínteres, pero obviamente me equivoqué. Te voy a poner el pañal para que estés cómodo, y cuando seas un poco mayor, estarás en mejores condiciones para lograrlo”. Es sólo sentido común. Se alivian las tensiones y finalmente el control de esfínteres se encausa.
Los niños -frente a la demanda de los adultos- hacen grandes esfuerzos para controlar sus esfínteres, pero ante cualquier dificultad emocional -por pequeña que sea- se derrumba el esfuerzo desmesurado y se escapa el pis. Luego vienen las interpretaciones: “me tomó el tiempo”, “me lo hace a propósito”, “él sabe controlar pero no quiere”.
Entiendo la presión social que sufrimos las mamás. Hay jardines de infantes que no aceptan niños en salas de tres años con pañales. Hay pediatras, psicólogos, y otros profesionales de la salud, además de suegras, vecinas y amigos bienintencionados que opinan y se escandalizan. Pero es posible sortearla con un poquito de imaginación: los pañales son descartables, baratos y anatómicos, lo que les permite a los niños ir a jugar, ir a un cumpleaños, al jardín, sin tener que pasar por la humillación de mojarse en todos lados. Hay quienes no quieren ir al jardín a causa de la probabilidad de hacerse pis. Otros se vuelven tímidos, otros especialmente agresivos mojando cuanta alfombra encuentran a su paso.
Por otra parte, hacer “pis” no es lo mismo que desprenderse de la “caca”. Muchos niños que controlan perfectamente el pis, piden el pañal para hacer caca. Es importante que les ofrezcamos lo que están pidiendo, porque nadie pide lo que no necesita. ¿Cuál es el motivo para negárselo?
Yo espero humildemente que alguna vez nos demos cuenta del grado de violencia que ejercemos contra los niños, envueltos en exigencias que no pueden satisfacer y que se transforman luego en otros síntomas (angustias, terrores nocturnos, llantos desmedidos, enfermedades, falta de interés) que hemos generado los adultos sin darnos cuenta.
Acompañar a nuestros hijos es aceptar los procesos reales de maduración y crecimiento.
Y si sentimos rechazo por algún aspecto, entonces preguntémosnos qué nos pasa a nosotros con nuestros excrementos, nuestros genitales y nuestras zonas bajas que nos producen tanto enojo. Dejémoslos crecer en paz. Alguna vez, cuando sea el momento adecuado controlarán sus esfínteres naturalmente, así como una vez pudieron reptar, gatear, caminar, saltar, trepar y ser hábiles con sus manos. No hay nada que modificar, salvo nuestra propia visión.
Es un medicamento que el terapeuta va a parar a él después de muchos fracasos con los policrestos más usados en toda franja de edad. No es que sea un remedio pequeño, es que no es muy conocido, sus matices nos llevan a otros medicamentos, pero su configuración es única.
Suelen ser casos que son crónicos o tienden a una cronicidad en sus síntomas.
El autoritarismo de Veratrum te hace pensar que ya ha nacido siendo un jefe que sabe donde va y lo que quiere con lujo de detalles y grandes dosis de ambición. Te cuentan lo que serán de mayores con convencimiento. Te hace dudar si es cierto que un niño a esa edad realmente no tenga el criterio formado por falta de tiempo y formación.
Suele tener, ambivalencia, puede ser ángel y un demonio. Delante del terapeuta puede manifestar un miedo atroz o será un encanto, muy seductor, es un niño perfecto que despierta afectos por sus manifestaciones tan sinceras. Tiene dominado a uno de sus padres, que al pobre lo tiene sometido con mucha dureza en una esclavitud de la cual no puede salir.
Es muy egocéntrico y elitista. En el fondo, cree que ha sido escogido para algo grande. Poseedor de la verdad, no admitirá la contradicción porque es superior al resto de los mortales. Puede introducirse en temas espirituales, religiosos o pseudo-religiosos transformándose en líder, el iluminado, el escogido.
Su interés básico por encima de abosolutamente todo es imponer su voluntad sea como sea, si hace falta recurrirá a la mentira que puede llegar a ser su motor. La finalidad es tener una acción dominante y jamás sentirse dominado por nadie.
Cuando no puede ser dominado, se alía con la autoridad, de manera que es el brazo derecho o el confidente… o lo que sea
Veratrum Album es un niño precoz, rápido, con intensa curiosidad. Es muy agitado, no para, no para… manosea todo. Le encanta escribir, dibujar.
Su parte oscura es que le encanta rebajar a los demás, dejar en ridículo, burlarse con las palabrotas más gordas que se le ocurran. Es muy arrogante. Muchas veces esto le hará salir de su silencio.
Tiene pánico a los perros, al agua, a los objetos de color negro. Puede rechazar un juguete por el simple hecho que sea de color negro.
En niños que presentan trastornos del comportamiento después de una pena o un miedointenso es ideal. Estas circunstancias pueden suceder durante el embarazo de la madre, sobre todo si ademas se añade la humillación; una humillación muy particular que se asocia a la pérdida de rango social. Esta circunstancia se encuentra muy a menudo en los antecedentes familiares.
Puede suceder también con la llegada de un hermanito donde los propios celos de Veratrum le hacen sentir que ha perdido su lugar en la familia, en su madre, que ha bajado de categoría.
Veratrum hará importantes bondades en la persona que tiene trastornos por decepción amorosa, por miedo, todo ello humillación basado en una bajada de categoría que despierta todo tipo de reacciones. Lo lleva a un mundo cerrado, hermético que lo lleva a este cuadro.
Necesita llamar la atención y hará lo inverosímil para conseguirlo. Desde lo más pequeño y absurdo a lo más grande y pintoresco....Romper un objeto, la ropa con unas tijeras o con las propias manos, destrozar un mueble, desobedecer, provocar, payasadas, pasearse desnudo, reir con risa forzada y a grito pelado, meterse las manos en la boca, dar vueltas sobre sí mismo sin cesar, alaridos, rabia incontrolada...
La parte angelical de Veratrum es todo lo contrario y puede que sea lo único que veamos en él. Puede ser un niño gentil, cariñoso, educadísimo, con necesidad de pruebas de amor constantes, con apego físico.
Es uno de los remedios prínceps para lo que los médicos de la medicina alopática etiquetan como niños hiperactivos y con déficit de atención.
Sus trastornos digestivos son agudos. Es un fantástico remedio para un determinado tipo de gastroenteritis con calambres en el estómago.
Las contracciones musculares son la marca del remedio, sin llegar al nivel de Cuprum. También se observa que el niño hunde la cabeza en la almohada mientras duerme, le chirrían los dientes o duerme con los ojos semiabiertos.
Sus diarreas son copiosas, sus vómitos abundantes con agotamiento rápido de todas sus fuerzas.
Tiene problemas respiratorios con tendencia fácil a la gravedad de todos los síntomas.
Veratrum es un medicamento a valorar para aquellos adolescentes que permanecen en guerra constante contra sus padres y llega un momento, incluso, que dejando de ser adolescentes, siguen la rebeldía... es la revolución per se.
El amor es la fusión por excelencia, la cohesión. Es lo que debería trascender a otros límites más allá de la pareja, expandiéndose a terceros, pero no siempre es así.
Es el sentimiento más puro, menos protegido, el más inocente, sincero, el que pone en evidencia nuestro ser interno y nuestra evolución emocional, las tareas que tenemos pendientes, nuestros lastres.
A la vez, es la fuerza curativa por excelencia, mejor y mayor que cualquier medicina que podamos conocer y usar.
La mayoría de los seres humanos ama de manera condicionada. Desde lo aprendido a lo heredado, desde lo filtrado y dispuesto a expresar, suele expandirse muchas veces endeudándose emocionalmente y con culpabilidad.Todo es potenciado por una valoración de sí mismo muy pobre y me atrevería a decir analfabeta de lo que uno mismo puede llegar a cambiar y ser. No se trata de información intelectual, sino del conocimiento de uno mismo,
La mayoría no se siente merecedor del amor verdadero y todo lo que encaja a través de este lenguaje lo vivirá como trauma y desde la óptica de una víctima. Generalmente, se ensucian con interpretaciones que reclaman una actitud servil, con lealtades confusas que dependen de las decisiones de otros.
Cada remedio homeopático exhibe su manera de amar sin límites, con particularidades. A partir de su impulso emocional puede llegar a trascender su propia naturaleza egoista y acceder a lo que es libre, recuperando una fidelidad inteligente hacia su propio crecimiento. No hay excepciones, todos lo pueden conseguir.
Tendría que relataros todos los remedios homeopáticos y eso no es posible. Pondré unos pocos para que os hagais una idea…
Staphysagria, Natrum Mur e Ignatia Amara se enamoran de lo imposible, es inalcanzable el amor que sienten a la hora de querer materializarlo.
Staphysagria siente que no le aman de verdad y que no es merecedor del amor puro. Escoge personas que resuenan con su pasado, entonces, no encontrará quien rompa esta historia. La persona de quien se enamora es gente que no ayuda precisamente a evolucionar y esta es la excusa para trasladarla culpa de su sufrimiento a los demás, de su dolor y no es capaz de más. La injusticia es tan grande que no es posible superarlo.
Antimonium Crudum se enamora del concepto del amor. Es la idealización del sentimiento, es casi tan etéreo que está entre mágico, espiritual…, es el único que vive amores perfectos con intensidad, lleno de poesía, palabras hermosas, detalles aunque no tengan nada que ver con la realidad.
Phosphorus ama con fuerza, identificándose con el otro. Es el amigo de todos y su amor es lo mejor que hay en este mundo, es cálido. Son mejores amigos que amantes, le costará el compromiso y la exclusividad que comporta formar una familia. Es intenso pero con raíces difíciles de echar. Se siente a gusto en los primeros pasos del amor, el enamoramiento, el sueño, la idealización, lo que mueve dentro… intentará hasta lo imposible evadir el sufrimiento.
Lycopodium se siente tremendamente solo, su mundo está estratificado, hay gente arriba y gente abajo. Le cuesta ver la gente como igual. Le han hecho tanto daño que se siente resentido con la raza humana, quizás, la expresión es muy fuerte, pero digamos que detrás de su falta de confianza hay algo de esto. Las expresiones de afecto espontáneo que le provocan desconcierto pueden llevarle al llanto, por lo que el control será su arma más secreta. Lycopodium es el Don Juan, el conquistador, el que conoce todas las armas y no para hasta que caigas rendida a sus pies, pero ¿amor de verdad?… Hay conquista.
Lachesis trasciende en los celos. Primero siente, ama y algo se dispara en ella que la lleva a este mecanismo. Tiene mucha represión encima, por parte de los demás y de ella misma y como sea, sacará este veneno. Su pasado la ha conducido a la desconfianza y a un presente muy feo donde la rivalidad siempre hace acto de presencia aunque no quiera. Llega un momento que ella misma es víctima de esto y te lo cuenta llorando, verbalizando lo que tiene y no tiene sentido. Junto con el dolor que elude muchas veces, acabará envenando las relaciones con un bisturí de acero, afilado, poderoso e intenso que dejará huella segura en el otro.
…No olvidemos que lo que se relata en estos pequeños artículos no son sentencias.
Tampoco son cuadros que tengan que encajar al cien por cien con la persona. Para poner una nota de bondad a todo esto, digamos que detrás de cada uno hay una esencia, una alma que pide resolver, crecer y que no parará hasta encontrar soluciones a lo que le ocurre.
No son gente mala, es gente sufriente en un entramado del cual no puede salir y de ahí depende de nuestra generosidad que lo sepamos ver y no nos tomemos la homeopatía como una sentencia final hacia nosotros mismos.
Las vitaminas son esenciales para la vida. Se aportan a través de la alimentación, el organismo humano no las puede sintetizar, es decir, es incapaz de fabricarlas. Las únicas que pueden sintetizarse son:
La Vitamina D que a través de la absorción del sol en piel, se sintetiza y la vitamina K, B1, B12 y el Ácido Fólico en pequeñas cantidades a través de la florade los intestinos.
Las cantidades diarias recomendadas que se exponen en el etiquetaje de los productos, son cantidades recomendadas de consumo para evitar deficiencias nutricionales, pero no son cantidades que se usen terapéuticamente. Además, la cantidad diaria recomendada no contempla los factores oxidativos de la vida como es:
El estrés, el sedentarismo, la falta de descanso, polución, hábitos de fumadores, excesos de café, el acohol, el café, los aditivos como los conservantes, el agotamiento de los suelos, la recogida de losfrutos antes de que estén maduros, las cámaras frigoríficas, el transporte de los alimentos, el procesado de los alimentos, el cocinado y un largo etcétera…
Por ejemplo, los fumadores necesitan 2 veces más la cantidad que terapéuticamente tomaría una persona no expuesta al tabaco.
La mayoría de la población está por debajo de los nutrientes considerados básicos, entre ellos, importantes antioxidantes como el selenio, Vitaminas A, D, B, C, E, siendo candidatos a cualquier enfermedad.
Hay dos tipos de vitaminas:
-Las Liposolubles, quiere decir que no se disuelve en agua y se depositan en las grasas del organismo, por ejemplo en el hígado, tejido adiposo y su exceso puede provocar problemas. Ellas son las Vitaminas A, D, E y K.
-Las Hidrosolubles, Vitaminas B y C, no se almacenan, se disuelven en agua y se eliminan a través de la orina y otras vías. Debe aportarse de manera regular y diaria. Es fácil agotar su reservas si no se toman a diario.
Doy paso a una breve explicación para que sepais donde tiene implicación cada vitamina, sin olvidar que esto es un mero resumen.
La vitamina A es esencial para la agudeza visual y para el crecimiento de los huesos, así como el desarrollo de los dientes, piel, aparato respiratorio, entre otras.
La vitamina D es imprescindible para la absorción del calcio y el fósforo, fundamental para el desarrollo de los huesos, su crecimiento, para mantener capacidades intelectuales y equilibrio mental.
La vitamina E es una de los mejores antioxidantes, es la más poderosa. Juega un papel importante en la respiración de las células de todos los músculos, en especial los esqueléticos y el cardíaco. Hace posible que haga todas sus funciones sin tanta necesidad de oxígeno, dando elevada resistencia.
La vitamina K ayuda a una correcta coagulación de la sangre.
Los complejos de Vitamina B abarcan gran número de propiedades en el metabolismo de las células, actuando como coenzimas trabajan junto con las proteínas. Tienen propiedades sinergéticas.
La Vitamina B1 es genial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y muscular, incluído el cardíaco, también es esencial para el cerebro.
La Vitamina B2 interviene también en la respiración celular. Es necesaria para la piel, uñas, cabello y también, junto con la Vitamina A, ayuda a la salud ocular. Es importante en personas que tienen consumo elevado de sustancias oxidativas como el alcohol, tabaco y también recomendable en dietas estrictas vegetarianas que no toman huevos ni leche ni tienen la suplementación de levadura de cerveza o germen de trigo.
La Vitamina B3 mejora la circulación y la reducción del colesterol LDL, conocido como el colesterol malo. También tiene un papel fundamental en el sistema nervioso y para la conservación de la piel, lengua y distintos tejidos del sistema digestivo. Ayuda a la síntesis de distintas hormonas y es vital para las funciones del cerebro donde tiene un papel importante con los neurotransmisores.
La Vitamina B5, también tiene un papel básico a nivel hormonal, sistema nervioso y para el funcionamiento correcto de las glándulas suprarrenales, ayuda laliberación de energía a través de los carbohidratos, grasas y proteínas.
La Vitamina B6 es esencial para las funciones cerebrales y regulación del sistema nervioso central.
La Biotina o Vitamina H ayuda a la elaboración de los ácidos grasos y la degradación de cabohidratos y grasas para mantener una temperatura del cuerpo ideal y obtener energía. Así promueve el crecimiento de células sanas.
El Ácido Fólico juega un papel importante en la formación del grupo hemo, la proteína que contiene el hierro en la hemoglobina, necesaria para los glóbulos rojos.
La Vitamina B12 interviene en todas las células, especial las de la médula ósea, gastrointestinales y sistema nervioso, interviene en la formación de los glóbulos rojos y regeneración, crecimiento de los tejidos.
La vitamina C es un excelente antioxidante. Participa en más de trescientas funciones en el organismo, es necesaria para la formación de piel, ligamentos, huesos, vías respiratorias, cardíaco, fortalecimiento de vasos sanguíneos, ayuda a la absorción del hierro y es una gran aliada de patologías severas como el cáncer.
Los factores que destruyen las vitaminas son:
-Los alimentos desvitalizados, es decir, refinados, pre-cocinados, cocinados en exceso, con conservantes.
-Bebidas alcohólicas, especialmente las del grupo B y el Ácido Fólico
-El tabaco que es un gran oxidante ya no sólo a nivel respiratorio.
- Estrés. Las glándulas suprarrenales segregan grandes cantidades de adrenalina que consume cantidades importante de vitamina C, E y B.
-Azúcar blanco, necesita de nuestra energía para metabolizarse dentro de nuestro organismo no aportando absolutamente nada, robando energía, sobretodo, vitaminas del grupo B.
-Café y té, su consumo abusivo limita la absorción de la vitamina A, Ácido Fólico y vitaminas del grupo B.
-Algunos fármacos que interfieren en el metabolismo de los nutrientes, como los anticonceptivos, antibióticos, no dejando trabajar bien las del grupo B, C y E, interfiriendo con la A, D y C y K.
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(Dedicado a los peques de la família, que nos dan tanta felicidad y ratos de humor: Biel, Ariadna y Martina.)