14 junio 2007

Pulsatilla


En Homeopatía tenemos unos remedios que llamamos constituciones homeopáticas. Son remedios que engloban al individuo en varios terrenos: físicos, mentales y emocionales.
En consulta buscamos el hoy del paciente, es decir, su sufrimiento actual, su dolor y su manera de padecer, su forma de responder ante la vida y de su hoy nos sale su constitución actual.
Nuestra tarea es jerarquizar los síntomas, cuanto más matizados, mejor, cuanto mayor detalle, más útil es, como empeora y como le mejoran, si es en contacto con el calor o con el frío, si la distracción le suaviza el estado o le es indiferente, si el consuelo le resulta necesario o prefiere la soledad... Así encontramos el HOY del paciente.
A medida que lo vayamos tratando, nos daremos cuenta que su vida es como una cebolla y sus capas, en la que vamos quitando una a una hasta llegar al corazón mismo de la cebolla. Quiere decir que podemos encontrar una constitución en su HOY y con el tratamiento que le hagamos, podemos derivar a otro remedio. Todo esto no sólo lo realiza la homeopatía. La homeopatía desbloquea, da el impulso para que a nivel vivencial la persona se vea capaz de efectuar cambios y a partir de ahí, con su voluntad y buen tratamiento, se va avanzando.
Uno de los policrestos que encontramos con asiduidad en la consulta es Pulsatilla.
La encontramos en muchos niños de ambos sexos y en algunas mujeres, éstas la mantienen hasta su juventud y otras viven en esta constitución hasta la edad adulta. También, podemos encontrar algunos Pulsatilla hombres, pero no es lo habitual.
Algunas materias médicas dicen que Pulsatilla es una mujer inmadura y hablan de ella como si fuese muy complicada la existencia al lado de ella... habría que discutirlo. Pulsatilla es muy vulnerable, es cierto, y esta vulnerabilidad puede traer de cabeza a los que la tratan, sin embargo tiene gran facilidad de adaptarse a las situaciones, es muy maleable.
La afectuosidad de Pulsatilla puede encandilar a más de un hombre, es dulce y no es compleja. La única complejidad que podemos encontrar es la de querer pretender una coherencia en estos vaivenes.
Lo que también se le reprocha a Pulsatilla es la dependencia que tiene afectiva, su acentuada sensibilidad que con unos cariños la puedes sacar de su pozo, sin embargo, a las pocas horas, con la misma facilidad se puede volver a hundir. Una Pulsatilla desequilibrada y que se presente en consulta te hace ver que está metida en una montaña rusa y que no sabe como salirse de ella. Incluso para ella misma es una situación engorrosa porque depende de la atención, de la caridad afectiva de los que tiene al lado y no es nada fácil conseguir.
Es capaz de convertirse en aquello que los otros piensan que debe ser, pero lo hará a cambio de atención, sentirse amada, confortada. Pronto se da cuenta que algo falla, aunque lo ha vivido con excitabilidad, porque ella misma es muy excitable y es que realmente no lo ha deseado, es la respuesta a una petición de su exterior y no sabe como gestionar todo este tinglado.
Su carácter es suave, no le gustan las estridencias. Su llanto también es suave, es la pena que baja por las mejillas de manera suave... Pulsatilla llora cuando habla de sí misma y más cuando se descubre el sentimiento profundo que tiene de abandono que la lleva a una evidencia de soledad que no desea y no sabe como salir de ella.
De pequeños no han recibido mucho cariño y si lo han recibido, ellos no han captado el mensaje de este cariño y están muy sedientos, son muchos años sin el calor que necesitaban y necesitan para vivir y este calor será la moneda de cambio que usarán. Generalmente, sale de una educación muy rígida y de unos padres muy rectos y los valores emocionales que le han dado como herencia son pobres, muy poco estructurados y con poco fundamento.
Pulsatilla es una gran temerosa de lo que le pueda pasar a sí misma, a los que le rodean, de su futuro... Su miedo es un miedo vital. Siempre hay una historia dolorosa de abandono muy mal vivido aunque pase desapercibido por sus seres más queridos que seguro nunca la han abandonado como ella lo siente... o sí.
Los niños Pulsatilla pueden ser pequeños cómicos a pesar de su timidez y arrancan las risas y sonrisas de su alrededor y así reciben la atención especial que necesitan. Llevan muy mal los primeros años en la guardería, con gran desasosiego, debido a la gran necesidad que tienen de mami, por tanto, Pulsatilla será una gran ayuda para él y para la madre, aunque también deberemos ayudar a la madre en este trance porque, en cierto modo, esta dependencia del niño también la puede haber generado ella, muchas veces a nivel inconsciente.
Pulsatilla tiene acción en el sistema circulatorio, en las mucosas tanto digestivas como respiratorias y genitales. Es un excelente regulador de la menstruación y gran ayuda para aquellos berrinches que se lleva la joven Pulsatilla cuando tiene su primer desamor o la pareja falla a nivel sentimental, puede llegar a sufrir amenorrea o desajustes menstruales, por tanto, nunca pensemos que su manera de percibir es fingida por exagerada que nos parezca. Ella lo vive así.
No tolera las grasas, tiene aversión a ellas porque tiene las digestiones pesadas, el reflujo puede ser un problema permanente. Le encanta el chocolate, es gran consumidora, quizás porque las endorfinas le dan una paz que necesita. Si es joven, es fácil verla con acné y de mayor, con varices.
Predomina la inestabilidad, sus dolores físicos son cambiantes, erráticos, como sus deseos. Es suave, habla de manera muy agradable y los masajes le encantan y le darán, momentáneamente, el consuelo que necesita, es una excelente combinación además de lo que pueda necesitar de homeopatía.
Es un gran remedio para la pubertad, pero en el fondo la mayoría de las mujeres tenemos una parcela de Pulsatilla en nuestro interior por tratar y en algún momento de nuestras vidas nos dará una serenidad muy ansiada y remotamente perdida.
Algunas materias médicas la describen como la rubia con ojos claros, azules, pero encontramos Pulsatilla también morenas, lo que nos acercará en un primer momento es su fragilidad, aunque no nos descuidemos que la puede haber escondido por propia supervivencia.


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(A mi compañera y hermosa amiga, Estel·la Bosch, en memoria de nuestras comidas generosas hablando de homeopatía...)