30 mayo 2010

Afonía

La causa de la afonía no siempre es la misma. En homeopatía buscamos el similar en medicamento homeopático, tratando la causa que ha originado la alteración.

No es la misma afonía de la persona que se ha expuesto al aire fresco y de golpe se queda afónica a la persona que después de estar gritando mucho rato o por forzar la voz, se queda sin ella.

Árnica es el remedio homeopático de la magulladura, es el esfuerzo o sobreesfuerzo. El típico caso de los chicos adolescentes que después de un concierto llegan a casa sin voz o después de pelear a gritos con el árbitro de un partido de fútbol no pueden hablar…

Luego, están los casos de esfuerzo pero no tan exagerado ni tan de golpe. La afonía de los oradores, profesores de aula que por no tener una buena impostación de su voz, un buen aprovechamiento de su caja de resonancia que es la cabeza, las cuerdas vocales sostienen tensión continuada. Phosphorus puede llegar a ayudar con la consecuente congestión y Argentum Nitricum donde puede tener dolor al tragar como de astillas.

Causticum es el típico caso de afonía con aquella carraspera que no acaba de aclarar la voz. No puede hablar después de hablar mucho o después de cantar mucho. La voz es hueca, débil, áspera y la afonía aparece de manera brusca.

Belladonna también es con carraspera pero le acompaña mucha congestión, la tos es muy seca como de perro con mucha sensibilidad, sensibilidad en la laringe. Sensación de cosquilleo.

Hay otros remedios homeopáticos que pueden tratar la afonía como pueden ser Hepar Sulphur, Mercurius Solubilis, Rumex… dependerá de cómo haga su puesta en escena la propia afonía determinaremos un medicamento u otro.

Lo que sí debemos tener en cuenta siempre son las medidas de higiene: beber líquidos, dejar descansar la voz y no exponerse a cambios bruscos de temperatura.

Además, sería conveniente valorar el global de la persona por si pudiera precisar de manera puntual la ingesta de oligoelementos y vitamina C a cantidades ortomoleculares.