04 noviembre 2008

Incontinencia urinaria en niños

Hay varios remedios homeopáticos que tratan la incontinencia urinaria. El secreto, a parte, de los matices que podamos ver, cuando, como se produce, es saber el trasfondo que hay en el niño.

Relataré alguno de los remedios homeopáticos con los que he tratado el problema.

Belladona es un niño que tiende a morder (hay otros remedios que contienen esta rúbrica). Tiene mucho miedo, concretamente de las máscaras, suele tener las pupilas dilatadas y tiende al delirio, a las ilusiones. Su incontinencia no tiene horario, puede darse tanto en mañana como tarde, noche… Belladona es un gran remedio de fiebre aguda, con congestión.

Lac Caninum está convencido que no merece nada. Lac caninum es la leche de perra. Como nos cuenta nuestro amigo y admirado Doctor Didier Grandgeorge la leche de perra proviene del abdomen, en cambio la leche de la mujer proviene del pecho. Si consideramos el flujo energético de la persona, cuanto más arriba del cuerpo más sublime, cuanto más abajo más denso, más terrenal. La persona que se encuentra en Lac Caninum cree que lo sublime no le toca, sin saber por qué se siente castrado hacia un ámbito en el cual muchos acceden. No hace nada porque no consigue concentrarse, nada tiene continuidad, asume su situación como algo irreversible. Le persiguen las serpientes en sueños, es un keynote del remedio. La incontinencia se presenta en la infancia y puede durar hasta bien entrada la adolescencia.

Uno de los remedios que me funcionó muy bien en uno de los casos que he tratado este tipo de problema es Pulsatilla. Pienso que, en general, los homeópata abusamos de Pulsatilla porque es normal que a ciertas etapas, el niño se sienta apegado, necesite y reclame a la mamá con fuerza y deseo, entonces, soy de la opinión que deberíamos dejar al niño y a la mamá en paz para que vivan su fusión con la máxima generosidad que sea posible. Si supone un problema, entonces, deberíamos ayudar a la mamá a resolver la situación.

La incontinencia de Pulsatilla es porque tiene miedo a perder la mamá, su sostén, su alimento en sus distintas vertientes, ya no sólo física, también emocional. Se agarra a un osito de peluche o a una muñeca, a su chupete. Necesita mucho del contacto físico, de las caricias y atenciones. Llama mucho la atención de forma caprichosa y se le calma rápido con poco. Uno de los casos que he llevado, su mamá le había quitado ya el chupete porque le contó que los Reyes Magos estarían contentos si él se lo regalaban y cuando iba a la guardería era un momento ideal para robar el chupete de sus compañeros de clase, cuando llegada a casa llevaba del orden de 3 chupetes en sus bolsillos.

Tenemos otros remedios igual de buenos que tratan la incontinencia, como la propia Silicea, Causticum, Sepia, Kreosotum… entre otros.

El secreto siempre consiste en detectar el hoy del niño, ver qué le entorna y cuál puede ser la razón. Lo que está claro es que la homeopatía no sólo nos ayudará a resolver la incontinencia, sino, además, entender qué hay detrás de ella y es un magnífico dato para poder entender mejor a nuestro hijo