08 septiembre 2011

Aspiraciones Vitales


Cada personalidad de la Materia Medica tiene alguna meta en la vida, la cual muchas veces se convierte en su motor existencial. Estas motivaciones vitales suelen ser más inconscientes que conscientes y no son fácilmente reconocibles ni aún para el mismo paciente, así un determinado tipo de individuo puede afirmar que no desea más en la vida que el bienestar de su familia cuando en realidad lo que lo mueve es la búsqueda del control y el dominio sobre todos los que lo rodean, alguien que anhela con gran vehemencia el éxito puede en realidad estar buscando reconocimiento o afecto. Sin embargo, estas aspiraciones en la vida, una vez encontradas, pueden fungir como excelentes clarificadores clínicos y ser verdaderamente determinantes en el diagnóstico de la personalidad homeopática.

Los individuos psóricos buscarán estabilidad y tranquilidad, asegurar su futuro y reducir los problemas e imprevistos de la vida. Muchos de estos sujetos pueden aparentar no ser ambiciosos o incluso pasarán por conformistas o muy soñadores pero, aunque algunos suelen ser bastante evasivos o fantasiosos en lo que esperan de la vida (como Sulphur), otros muchos son previsores, tenaces, ordenados y estructurados, con ambiciones y metas muy inmediatas pero altamente plausibles; piden poco pero suelen conseguir mucho. Las motivaciones y aspiraciones psóricas muchas veces se decantan más hacia el interior de la persona que hacia el mundo externo y material, siendo de un orden más espiritual y personal que financiero o material. La gente sycosica, en cambio, es más ambiciosa y exigente, buscará cosas tangibles o dinero para conseguirlas; piden fama, poder, amor, placer o posición social.

El sycósico, a diferencia del psórico, tiende a contagiar a otros con sus aspiraciones vitales, compartiéndolas con los demás o utilizándolos para sus propios fines egoístas. En cuanto a lo que espera de la vida, es más visceral, inestable, influenciable e impulsivo. Y finalmente el syphilitico puede no aspirar a nada o buscarlo todo mediante las actitudes más trasgresoras, puede poseer una ambición desmedida.

Desean poder como nada más en la vida, además de Lycopodium, Veratrum album, Nux vomica y Lachesis, quienes también buscan posición social, bienes materiales. Lycopodium quiere dinero, bienes y posición social para conseguir poder (en su afán de compensar su minusvalía esencial). Veratrum relega el poder y lo material en aras de la imagen y la posición social, pues en su arrogancia megalomaníaca se siente llamado a un elevado destino, tiene su imperiosa necesidad de lucirse y ser admirado por lo que él cree es su intrínseca grandeza, pero no duda en aplastar a aquellos de quienes sospecha o como una forma de manifestar su rango (más que su poder mismo). Nux vomica considera el poder, los bienes y el dinero, así como su posición social, como medios para obtener placer y, en menor medida, para competir, ya que el hedonismo y la competitividad son, por sí mismos, sus motores existenciales básicos y su finalidad vital. La Lachesis, en cambio, anhela un ejercicio irrestricto de su poder, muchas veces sin finalidad alguna: El poder por el poder mismo. Pueden pedir joyas, placeres y fama, o complacerse en complicar y arruinarles la vida a sus semejantes, aunque en el fondo sólo las motiva un enfermo afán de manipular y contaminar.

Arsenicum, que en realidad carece de motivaciones y aspiraciones vitales, parece que inconscientemente no tuviera otro fin en la vida que compartir su miseria existencial, su caos interior y su destrucción innata. El hecho de que ya no haya otra cosa que lo alegre más que el mal ajeno es un claro símbolo de esta actitud, por ello este individuo destruye de manera pasiva y sutil, como la gota de agua que al cabo del tiempo penetra y orada la roca.

Calcárea carbónica, así como Silicea, son individuos que pareciera que no tuviera más ambición y expectativa vital que mantenerse en paz y en estabilidad. Estas personalidades pueden parecer demasiado tranquilas, sin más deseo que vivir si contratiempos, sin otra meta que hacer las cosas bien y llegar con salud y sin perturbaciones al día siguiente. Sus metas son a corto plazo y buscan mantener las estructuras que les han servido a lo largo de sus plácidas vidas. Sin embargo, a la larga pueden llegar más lejos que muchos de los individuos mas aventureros y competitivos de la Materia Medica (sobre todo en el caso de Silicea quien asegurando el paso cotidiano llega más lejos que nadie mientras que Calcárea carbónica avanza como la tortuga que con tenacidad y paciencia llegó a vencer a la liebre en la mítica carrera). 

Ignatia es muy ambiciosa y suele lograr todo aquello que se propone. Conoce sus propias habilidades y está decidida a ponerlas en práctica. El éxito material, personal y emocional a la par del reconocimiento social y la plenitud laboral son algunas de las aspiraciones básicas de las mujeres Ignatia más estables; todo esto aunado y algunas veces supeditado a la búsqueda idealizada y perentoria del amor. En estados más desequilibrados, Ignatia se torna errática y voluble en aquello que pide de la vida como en el resto de sus ámbitos existenciales.

Las aspiraciones vitales de Phosphorus y Pulsatilla, de un modo semejante, tienen que ver directamente con el mundo de las emociones y los afectos. Para Phosphorus, literalmente, no hay mayor expectativa en la vida que tener cientos o miles de grandes e íntimos amigos (no importando que no prosperen y trasciendan estas relaciones), desea hacer el bien sin mirar a quien, se un portador de luz y esperanza haciendo honor a su nombre (Phosphorus, en griego, significa portador de luz). Pulsatilla se orienta más directamente a la búsqueda del afecto en todas sus formas, no tienen mayor meta en la vida que ser amada, protegida y colmada de ternura y obsequios, lo cual sustenta la redención simbólica de su falta de autoestima esencial.

Natrum muriaticum suele ser uno de los sujetos con más aspiraciones, esta lleno de metas y esperanzas, todo lo cual lo hace ver lleno de impulso, motivación y sentido en la vida. Busca el éxito y lo encuentra, es ejemplo de perseverancia y responsabilidad, y como Aurum logra todo lo que se propone. Pero en el fondo de su alma, del mismo modo que Staphysagria, se niega sistemáticamente a sí mismo aquello que verdaderamente necesita y lo cual cree no merecer: El amor sanador y luminoso, finalidad y aspiración última de todo ser humano.


Dr. Gilberto Quintero Ramírez

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