14 junio 2007

Phosphorus

Es de las personalidades más agradables de la materia médica homeopática, es un ser magnético, sabe escuchar y se implica en los problemas de los demás. Influye favorablemente para que la gente haga catarsis, para que consiga ver la salida, el lado positivo, que lo que viven no es una sentencia, que nada está perdido, es ‘’la luz’’ para los demás, literalmente. Como Phosphorus quiere decir en griego ‘’el que lleva la luz’’, por tanto, habrá que escucharle porque nos sacará muchas veces de nuestras tinieblas.

Te hará pensar que eres importante para él y que tus necesidades son tan importantes como tus deseos y su vida. Su profundidad en la relación, en el fondo, es limitada, te das cuenta con los años si no has quedado hipnotizado por su encanto, que desapareció de tu vida y recordarás su rastro como algo maravilloso.

Se expande, se da con absoluta sinceridad, es altruista, aunque también se ve afectado a cualquier tipo de influencias externas. Es impresionable, puede llegar a enfermar y entonces, puede salir su lado oscuro: el miedo y la ansiedad.

En las primeras etapas de la vida, es festivo y alegre, idealista, gran amigo y compañero, con muchas ganas de vivir, con transparencia, capacidad imaginativa para organizar e inventar situaciones, juegos que interesan a todos. Será muy querido y un elemento básico de cohesión en los grupos donde se mueva, tanto en familia, escuela y amigos. Es un líder muy querido y respetado.

Sabe perdonar porque le es fácil ponerse en la piel de los demás. Sensible al dolor, con tanta empatía que lo sentirá en sus carnes. Sus consejos son una combinación original de razón y emoción muy equilibrada.

Se cansa con facilidad y se apaga como una cerilla. Entonces, tiene que regenerarse. Ya no tiene energía para sí mismo y se volverá apático, de mal humor, sin paciencia. En cuanto se regenere con el descanso, volverá a encenderse con la misma luz.

Es generalmente alto, delgado, las manos tienen trazo delicado, de adolescentes los podemos ver desgarbados y con ligera inclinación en la zona alta de la espalda y de mayores pueden mantener algunos de los rasgos porque por mucho que comen, no engordan. Es fácil encontrar las arrugas de tanto sonreir en ojos y mejillas.

Tiene desapego de sí mismo, lo llevará a dispersarse con facilidad. En realidad no necesita nada, no es dueño de su pasado ni de su presente, vive el hoy con absoluta pasión y con una ligera noción interna de sus raíces, aunque no las siente con fuerza ni lo hará nunca. La soledad es uno de sus problemas, busca compañía no para hablar de sus cosas, sino simplemente para estar, expandir la vida y saber de los demás, compartir tiempo y espacio.

Algunos autores comentan que de la misma manera que se da, espera que se le dé al mismo nivel, siendo a su vez un dictador emocional. No creo que sea así de contundente la cuestión, sino que vive esta luz que tiene de manera muy natural, dándola con absoluta generosidad y la disfruta de los demás cuando son capaces de darla aunque sea en pequeña dosis, pero nunca la reclama. Los Phosphorus que he conocido son seres muy generosos y realmente saben que los demás no tienen sus capacidades.

No es capaz de causar daño y si lo hace, es incosncientemente, cuando lo sepa, se sentirá muy mal y hará los imposible para que la otra persona le perdone y vuelva a estar bien.

Una de sus características es la luz, expansión... y así será la raíz de sus patologías donde las epistaxis, hemorragias, menstruaciones profusas darán la cara en algun momento de la vida o de manera reiterada, con sangre brillante.

Es muy hipocondríaco, aunque con la misma facilidad que ha adoptado un miedo por la salud, si el terapeuta le sabe explicar porque no debe preocuparse y las razones de su salud fuerte, se verá consolado enseguida y se olvidará de la cuestión.

Se sobresalta fácilmente, el miedo es su talon de aquiles y en sus etapas posteriores de la vida, junto con la ansiedad es por donde se degenerará con profundidad, si no se cuida, puede ser el fondo acompañante durante muchos años. Éste es su lado oscuro donde entrará poco a poco al pesimismo.

Sus problemas patológicos se verán centrados en el sistema nervioso, circulatorio, mucosas y parénquimas hepática, pulmonar y renal.

Las enfermedades causaran dolor ardiente, en muchas ocasiones, hemorragias y con extrema sensibilidad a la luz y a la intensidad de los ruidos.

Se sentirá peor con el frío, aunque sus bebidas favoritas sean frías. Agrava con la soledad y por excesos intelectuales y físicos. Le mejorará el ambiente cálido, el contacto con los demás, los masajes.

Suele tener sed, deseo importante de sal, también de dulces que lo pueden conducir a diabetes, le encanta el chocolate como a tantos otros remedios y no soporta estar recostado sobre el lado izquierdo.



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(Dedico este artículo a mi buena amiga y compañera infatigable de estudios y de camino, Nuria Nadal Mateu)

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