13 febrero 2017

Ignatia Amara (II) ''De la sensibilidad, la libertad y la calma''

 
Hace ya unos años escribí sobre este remedio homeopático y hoy he decidido profundizar en su campo de acción, ya que es uno de los remedios más conocidos y de más uso en la homeopatía.

Pienso que dar a conocer aspectos que en general se desconocen, puede venir bien para la práctica homeopática responsable.

Se prescribía más en mujeres que en hombres, así lo aprendimos todos. Varios homeópatas comentaban que hay una proporción de quince mujeres por cada hombre. La práctica de hoy en día nos lleva a unas cifras muy distintas, soy de la opinión que marca poca diferencia entre hombres y mujeres, casi estamos a la par en ambos sexos. Depende de muchos aspectos que tienen relación con el rol, la forma cómo lo entiende la persona, la circunstancia personal y otros factores.

Es un remedio en el que la sensibilidad es importante y aflora sí o sí. Y claro está que esta misma sensibilidad podrá ser un patrimonio exquisito, si se trabaja adecuadamente o será una cruz, si simplemente se aguanta en el tiempo.

Lo entiendo como el remedio que da la libertad porque Ignatia  vive y se desvive en una intensidad desbordante y no encuentra cuándo respirar.

La Ignatia Amara, como remedio de fondo, es precioso aunque se usa más en casos agudos, el constitucional existe y puede confundirse con otros remedios.

Es el vuelo que no puede volar, el color que no se puede dibujar por su exquisitez, aunque ella misma no es consciente porque siempre está en su mundo y al límite hacia arriba o hacia abajo. 

Es la amalgama de idealismo, creatividad, agilidad emocional y con importantes capacidades artísticas, será capaz de auténticas maravillas, si se dirige desde su talento. El idealismo de Ignatia la puede llevar más allá de la realidad que todos conocemos, entrando en conflicto con el entorno.

Los ‘’tengo que hacer’’ se solapan unos con otros,  haciendo más de lo que realmente puede. Se maneja dentro de su propia lógica y dentro de su propio mundo... que pocos comprenden. Se siente orgullosa de ser capaz de ello. Sin embargo, el agotamiento que comporta y va acumulando, la lleva a una importante irritabilidad, cambios de ánimo.

Su sensibilidad de fondo difícilmente se ve compensada.

Puede entrar en frustración, pena, sentirse en vejación que la lleva a una crisis nerviosa importante. En su culminación puede tener espasmos, sin ser capaz de  pensar con claridad, llegando al desmayo. 

No podrá responder a quien le hable porque su interior está a tanta revolución que no encontrará las palabras para responder.

En este momento tan agudo, empalidece y es incapaz de soltar el llanto que la descargaría. Es después de un buen rato, cuando elabora en su interior lo ocurrido… podrá llorar todo su interior para llegar al ‘’¿Qué hice?’’ Aún no puede razonar y su habla es ausente de toda lógica… los dolores empiezan a aparecer como calambres y neuralgias, aunque nada es patológico.

Guardará a buen recaudo lo que le ha ocurrido para protegerlo, generando un carácter muy reservado, si no se trata.

En realidad, Ignatia Amara es el inicio y el preámbulo de Natrum Muriaticum. No es que sea malo Natrum Muriaticum. Lo que ha ocurrido es que la herida ha generado sus raíces y en algunos aspectos siente que se ha secado por dentro… Lo bueno es que la inteligencia de Natrum Mur ayudará a superar sus shocks más fácilmente sin enredarse como hace la preciosa Ignatia.

Ignatia carece de estabilidad, todo la sacude y puede presentar cambios de humor frecuentes con sus allegados y no tan allegados. Muy cuidadora de sus padres y preocupada por ellos. Saltará rápido, si la llevan la contraria en alguna de sus opiniones.

En las relaciones suele sufrir mucho porque sale dañada. Intolerante a la contradicción, se bloquea y padece espasmos. Como resultado, se vuelve desagradable y al cabo de un rato, amable y va alternando los estados de ánimo en función de su reacción y con su sentimiento de culpa hasta que el entorno, las personas que la tienen al lado se cansan.

Físicamente, siente vacío en el estómago que no mejora con la ingesta. Bloqueo emocional, los calambres en el plexo solar, afecta al nervio vago al respirar. Quiere respirar profundamente y la lleva al suspiro. La comida normal le pesa en el estómago y en cambio, la comida pesada le produce el efecto contrario. Peor con la fruta. Está mejor al tragar sólidos que líquidos

Su sistema nervioso es un auténtico festival que va alternando distintas sensaciones en lugares que no tienen una explicación lógica. Algunos lo llaman histeria, aunque Ignatia no tiene una problemática tan profunda como puede ser el caso de Moschus o Lillium Tig. Partes inflamadas, rojas, insensibles a la presión.

Todo suele empezar por una ruptura de una relación amorosa o tras la muerte de un ser querido. Es el desespero. Hombres y mujeres sensibles que se han sentido obligados a ser fuertes, incluso agresivos, caen en picado. Todo se desmorona y repiten ‘’Yo no soy así, no entiendo que me pasa por dentro’’.

Una edad clave en la que Ignatia hace su acto de presencia es entorno a los dieciséis o diecisiete años. Sin embargo, he visto estrenos de Ignatia mayores y sobrepasando los 50 e iniciándose en estos laberintos, aunque no es lo común, es bueno saber que puede ocurrir y cada vez es más frecuente.

No le gusta la soledad porque su sentido crítico vierte sobre ella y se abrumará. De su pena viene la actitud implacable hacia la vida de que no es digna de ser vivida. Pensará en el suicidio pero no lo hará, Ignatia es muy lógica pero le dará muchas vueltas.

Las reacciones inesperadas son frecuentes en Ignatia. Imprevisible en las emociones y imprevisible en el plano mental. Siempre impredecible en su reacción… puede desarrollar dureza en su forma de ser, fuerte sentido crítico e indiferencia al sexo aunque no será aversión.

Si su estado permanece en años sin ser tratado, se repliega cada vez más en ella misma, pudiendo llegar a tener un estado mental disperso con gran indecisión, con problemas para la concentración, incluso con un importante desgaste orgánico. Le acompañará una importante ansiedad por su salud con miedo a la locura.

La ansiedad empeorará al atardecer junto con una sensación de constricción en la garganta. Miedo a tener una enfermedad cardíaca o de padecer un cáncer, la pueden llevar a estar varios días en cama convencida de que tiene algo serio.

Tanta tensión debe tener varias vías de escape…

Algo que para otro paciente es tranquilizador, puede no ayudar a Ignatia. Las palabras de consuelo durante una crisis la agravarán como lo hacen en  Natrum Muriaticum.

Los estados anímicos y el carácter variable con celos son de destacar…

Lachesis creará en su mente muchas historias sobre su pareja con otra persona. Ignatia, al contrario, lo mantendrá para sí misma. No dirá nada, le parecerá degradante hacer una escena de esta índole. A Hyosciamus le sorprende y paraliza completamente, como si alguien le mantuviera atrapado; hay un sentimiento indescriptible de celos, parálisis, sensación de constricción en la región cervical. Nux vomica se manifestará en varios excesos, con riñas y peleas.

Hay una parte en Ignatia donde todo está suprimido. No hay expresión de ninguna clase por eso, encontrar caminos a su sensibilidad, a su expresión mediante la palabra o en el arte, expresión con el cuerpo donde no precisará de etiquetas, puede ser una gran solución. Así como habilidades para manejarse ella misma y ayudarla a manejar el entorno.


.

.

.
Recuerda que estos artículos son divulgativos, para mostrar cómo se trabaja con la homeopatía unicista y qué recursos tiene. 

Si necesitas o crees necesitar homeopatía, date el merecimiento de ponerte en manos de un homeópata experimentado.

No hay comentarios: