11 noviembre 2014

¡Nadie nos contó, Señores!

Nadie nos contó cuando nos movimos por la pasión de ser terapeutas que nos las tendríamos que ver con el odio del paciente/cliente, con el desprecio, con una crítica dura por alguna expectativa que alguien hizo y tú que te acercaste un poco más, no cumpliste.

Nadie nos contó que nuestro efecto espejo se multiplaría por veinte o más... y si no atendías tus asuntos personales, otro de manera automática, sincronizada y a veces, mágica o maquiavélica, misteriosa se encargaría de recordartelo indirectamente... ''¡Ehh, esto está pendiente!''

Nadie nos contó que después de estas visitas, de estos amagos, de estos toques en densidad, en nuestra soledad se movería la vulnerabilidad, tu médula, tu día, tu noche y probablemente, algun día, te meterías en algunos nudos...

Nadie nos contó todo esto y muchas cosas más, porque... Señores, somos humanos, ¿Ya lo saben? Yo no soy tu maestro ni tu gurú ni tan sólo un guía. ¿Ya saben que sólo sostenemos y acompañamos? ¿Ya saben eso?

Qué duro, a veces y qué hermoso regalo tenérselas con caídas de altares y de bruces en la acera, recordando que somos humanos... Los altares no fueron pensados para los humanos, sólo para los dioses.

Hoy, os escribo todo esto porque estoy convencida que este cambio de tiempo a más de uno está haciendo estragos y a más de uno le puede venir bien leerme... o no...jeje.

Empiezo a pensar que EFT es mucho más de lo que estamos hablando. Da tanto juego que podríamos decir que cada uno tiene su copyright particular de cómo lo usa y ahí me añado yo con mis cosas...
Durante mucho tiempo, nadie nos contó que existía esta herramienta... Íbamos a pelo, con muchas otras terapias pero siempre de la mano de algo externo...

Ni nadie nos contó que sería una maravillosa aliada y que en pocos minutos puedes restablecerte sin necesitar nada más que tu voluntad, tu humildad y entregarte por unos momentos a atender lo que está sucediendo.

Somos humanos no somos perfectos que bueno darte cuenta de lo grande que es eso... y saboreamos todo, desde el enfado, la rabia a la serenidad, la alegría... Y yo me doy permiso para vivir todo. También es cierto que a medida que pasa el tiempo, hay cosas que ya no se dan, pero... estoy configurada para vibrar.

...Y como configurada para vibrar me acepto y me quiero tanto que me doy permiso para disfrutar de esta vida de manera que el día que me vaya de este mundo, me diga...¡Ha molado!.

¡Buen día, Señores!

2 comentarios:

Asociacion Respiro y Luz dijo...

Hola Rosa😊 me encanta leerte porque traspasa la mente hasta los corazones llenitos de vida. Mi labor es terapeuta ocupacional en estimulación temprana...desde el vientre materno de familias en riesgo. Te mando un abrazo muy grande!

Rosa Maria Plana dijo...

Muchas gracias por leer mi blog, por tu sentir y la generosidad de entregar tus palabras. Un fuerte abrazo!