05 abril 2008

Mensajes del Agua - Masaru Emoto

05-04-2008.-
Hoy, Masaru Emoto ha dado una conferencia en Barcelona, en el Auditori de Sant Joan de Déu. Ha hablado sobre los experimentos que ha realizado a lo largo de muchos años con el agua, la forma de congelación.

Ha sido una velada que ha pasado muy rápida. Hemos sido testimonios de su buen humor, su mente abierta, capacidad de comunicación, preocupación por el mundo, por el futuro de la humanidad.

Masaru Emoto se dio cuenta, un día, que los copos de nieve nunca son iguales unos de otros e intentó estudiar el por qué de este fenómeno. A partir de ahí, empezó a congelar gotas de agua de distintos lugares del planeta, ciudades, espléndidos paisajes, viendo que según el sitio, el entorno, el estímulo que recibían, la forma de congelación era distinta unas de otras.
Posteriormente, experimentó que la forma de una misma agua cambiaba su estructura en la congelación según la influencia externa que recibía. Expuesta por un tipo de música, palabras, pensamientos. Entendiendo que el agua es un medio de comunicación entre una dimensión y otra. Nuestro mundo conoce a ciencia cierta la tercera dimensión y este proceso abre las puertas hacia una cuarta y quinta dimensión que puede acceder a nosotros, aunque no es tan fácil el camino inverso.
Somos 70% agua, como lo es nuestro planeta y como lo es, posiblemente, el universo, por tanto, somos un microcosmos, es decir, una síntesis del cosmos con todo lo que esto comporta de grandiosidad y sus consecuencias.
Al estar contituidos por agua y ésta ser medio comunicativo de manera tan espectacular de energía, a nivel celular estamos bajo la misma influencia. Es decir, somos sensibles a la información que lleve.

Nuestras células necesitan una vibración constante y ésta se para cuando no puede perdurar en el tiempo, es entonces cuando necesitamos que el organismo recoja un nuevo estímulo. Lo hará a través del agua basicamente para que
la célula continue su vibración y por tanto, persista. La calidad de la vibración, dependerá de la información que lleve el agua.
Tenemos en nuestro organismo seis mil millones de células sometidas a esta vibración y por tanto, es importante la resonancia a la que nos sometemos porque para mantener la salud necesitamos vibración y la vibración es vida.
Las formas más bellas que vemos en la cristalización son las que han sido expuestas a la música, a las hermosas palabras como amor y gratitud. Toman formas hexagonales que van incrementando su estructura en la descongelación de manera ordenada, equilibrada, hermosa con un centro, generalmente limpio. Exceptuando un caso que la gota de agua cristalizó en forma de siete puntas..., pero dejaremos que sea Emoto que os lo cuente en sus libros o grabaciones porque merece la pena vivir la intención que desprende y como se conmueve cuando lo cuenta.
Igualmente pasa con las imágenes quedando reflejadas en la gota congelada, impresas en la cristalización, como si de un resumen de la foto se tratase.
La disonancia, la desarmonía, la violencia, la agresividad, el odio, la destrucción... rompe la forma, no se crea nada, sólo es caos y de coloración muy desagradable, sin luz, opaco. Nos lleva a la falta de salud, a la enfermedad.
Emoto nos ha comentado que la humanidad lleva mucho tiempo en la punta del iceberg de la actividad de su cerebro, es decir, sólo usamos el 3% de toda su capacidad. La parte oculta, el 97% está dormida bajo profundidades que desconocemos y habrá que activarla. Estos mensajes podrían ser la puerta de acceso, como tantos otros que nos darán acceso a una nueva conciencia.

De la manera que tenemos estructurado nuestro mundo, la idea del mismo no podemos ver mucho más allá de nosotros mismos (lo poco que vemos de nosotros mismos) y es urgente que ocurra para un cambio. Si eso no ocurre, vamos a la aniquilación.

Cuando nos demos cuenta que con el agua recibimos energía eterna, no hará falta guerras, empezaremos a entender muchas cosas que ahora nos parecen ocultas. Como que cada uno de nosotros formamos parte de un todo y este todo está en nosotros.
Si tomáramos conciencia de la fuerza que tienen nuestras palabras, nuestros pensamientos, seríamos mucho más cautos y tendríamos la ocupación (no preocupación) de positivizarnos de manera constante porque en negativo llevamos la destrucción, a la negación de proyectos, al aislamiento, la falta de resolución, que el prójimo no salga de sus bloqueos ni nosotros de nuestros círculos viciosos.

Para finalizar, nos ha invitado que cada uno de nosotros iniciáramos nuestro proyecto particular y promover estos cambios, con observación, experimentación, casero. Está convencido que el cambio sólo se conseguirá de ciudadano a ciudadano, de mano a mano.

De ahí que yo os haya contado todo ésto... ¡Hasta pronto!


Un poco más del tema:
http://es.youtube.com/watch?v=ulWcJD2aH7Y&feature=related
http://es.youtube.com/watch?v=rZDOPQRdxJM&feature=related

http://es.youtube.com/watch?v=8VZWAL-_BCw

http://es.youtube.com/watch?v=XGf_ZG73DlE&feature=related