25 agosto 2014

El Tesoro




El tesoro un día se encuentra y nunca más se pierde por muchas mutaciones que haga tu cuerpo, aunque materialmente cambie tu realidad, aunque parezca que todo se hunde y sólo veas ruinas. El tesoro al que me refiero nunca se pierde y, a menudo, para darte cuenta que está ahí, necesita de un espacio, un tiempo, un estado para que veas de lo que está compuesto y cómo es... y te digo que es mucho más grande de lo que ves. A partir de ahí, ya eres otro, más fuerte, más sabio.

El tesoro no lo vemos porque andamos distraídos pero está ahí desde siempre, a buen recaudo. Es muy, muy valioso y es tuyo para siempre, nadie te lo podrá quitar. 

Para dar con él, quizás tengas que apartarte del ruido exterior y soltar el ruido interior. Te aseguro que el mundo de posibilidades que se te presentan cuando sales de ahí, es impresionante...

El tesoro eres tú a la máxima potencia, son aquellos talentos que olvidaste que tenías, aquella capacidad pendiente de tu lenguaje para presentarla al mundo... Es la conexión con tu parte divina transformada en palabra, en acción con una vibración que presentándose lo que se presente, siempre será un antes y un después.

El mundo necesita de esta voz, tu voz. Sí, ya sé que todo está escrito y ya está dicho pero no desde tu voz.

Date permiso para que esto sea posible...

¡Buen día, querido amigo!

3 comentarios:

www.delcuerpoalalma.com dijo...

Gracias por este mensaje tan lleno de esperanza y belleza.

Rosa Maria Plana dijo...

Gracias a vosotros por visitar este espacio y tener la generosidad de dejar vuestro comentario ;-)
Un abrazo!

Anónimo dijo...

Gracias, mi bella y admirada terapeuta...

Asunción Margenats